NOTAS:
←(1) La FIFA no puede desafiliar al país puesto que el país no es el que está afiliado a la FIFA, sino la federación peruana de fútbol. Una organización privada como la FIFA no reconoce países; sucede lo contrario, es el gobierno de un país quien reconoce a una federación deportiva como una entidad privada con derecho a operar en su territorio.
←(2) Da la sensación de que el motivo de la intervención estatal es la derrota deportiva, lo que sería un atentado contra la libertad de que deben gozar las entidades privadas.
←(3) La explicación de este punto introduce un cambio sustancial: los órganos de una entidad privada cual es una federación nacional deben amoldarse a las leyes que rigen en un país, y su presidente es un órgano unipersonal de representación y gobierno.
←(4) La FIFA, como mucho, podrá respaldar la independencia de la federación peruana; la gestión del presidente estará supeditada a la legislación nacional, que por lo dicho hasta ahora parece que le inhabilita para ejercer cargo público alguno.
←(5) La injerencia del señor Arturo Woodman ha de venir aprobada por el poder ejecutivo o/y el poder judicial peruano.
←(6) Una intervención de la FIFA (una entidad privada) en la federación nacional, que es otra entidad privada independiente del organismo que regula el fútbol internacional, sería otra injerencia mayúscula que a buen seguro ningún gobierno permitirá.
←(7) El sentir popular no tiene —ni debe tener nunca— fuerza ni valor para condicionar las actuaciones de los poderes públicos en materia legal.
←(8) Se mezcla aquí el sentimiento con el razonamiento. Los resultados deportivos están fuera del alcance de intervención de los poderes públicos. El ordenamiento jurídico debe ser respetado y no amalgamar los resultados deportivos con la legalidad de la gestión administrativa.
←(9) Ahora parece que me dan la razón a lo argüido en los puntos anteriores: diferenciar y separar la gestión deportiva —y los resultados— de la gestión administrativa.
←(10) Aquí el señor Arturo Woodman mezcla churras con merinas y se inviste de autoridad como excusa para intervenir en la federación cuando en realidad deja claro que le mueven motivos extrictamente deportivos.
←(11) Con su insistencia en los resultados de la selección de la federación peruana de fútbol el redactor del texto parece querer decirnos que ese es el motivo único que mueve la intervención estatal en la federación.