Quién no es laaguja
Pues ni soy periodista licenciado, ni he colaborado nunca con ningún medio de comunicación deportivo profesional.
Y creo que es una fantasmada y un alarde de vanidad poner en el currículo de una bitácora que uno tiene algún tipo de relación con el mundo mediático.
Al fin y al cabo esto es la blogosfera, cuya relación con los medios de comunicación es tangencial.
“Hay que dejar la vanidad a los que no tienen otra cosa que exhibir”
(Honoré de Balzac)
Tampoco tengo formación universitaria, y si la tuviera pondría aquí que no la tengo; la vía académica no es la única vía para adquirir conocimientos válidos.
Me parece petulante que para dar opiniones que nadie le ha pedido un menda exhiba a la menor ocasión una relación de títulos a los que pretende dar un valor absoluto que nunca han tenido ni tendrán.
Viendo a muchos licenciados actuar por esos mundos laborales de dios me daría vergüenza pertenecer a algunos gremios, muy corporativos ellos.
Cualidades como la decencia, el honor, la dignidad, el valor, la honradez, la capacidad… no se expenden en las Facultades, sean públicas o privadas.
“Lo que Natura no da, Salamanca no presta”
(Refrán español)
El pensamiento crítico con la realidad que nos rodea no es potestad privativa de esos bachilleres que se creen más eminentes que quienes no han tenido formación académica. Por eso me parece un acto de pedantería alardear en la Internet —donde todos somos iguales— de tener unos titulitos universitarios.
Porque en la ReD cada cual puede poner por escrito —con mayor o menor fortuna— su pensamiento y sus ideas, siendo tan válidas como las de sesudos másteres, doctores o/y catedráticos (soy iconoclasta; y qué…).
“El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica,
porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor”
(Montesquieu)
Y sí, me escondo tras un seudónimo porque en esta España nuestra sigue existiendo gente tan mezquina que habiendo optado a cargos públicos no aceptan crítica alguna a su gestión y utilizan su estrado para acosar a quien haya puesto en la picota su hacer, su dejadez, o su deshacer, que de todo hay.
El lector avisado entenderá que no puedo permitir que esta bitácora —que no es más que un hobby— me ocasione problemas más allá de las responsabilidades que asumo escribiendo las críticas que aquí se exponen.
“No tener que obedecer a nadie es dicha mayor que mandar en toda la Tierra”
(Cristina de Suecia)
¿Mi edad? Tengo demasiados años para que se me considere joven, pero me faltan muchos más para que me consideren sabio.
“Todos desprecian al prodigioso,
detestan una cabeza anciana sobre unos hombros jóvenes”
(Erasmo de Rotterdam)
¿Que desde donde escribo? Pues desde el Cantábrico; una faja costera en el norte de España que [para mí] se extiende entre los ríos Bidasoa y Miño —yendo de levante a poniente—, bañada en el norte por el Mar Cantábrico y comprendiendo en el sur la orografía de los Montes Vascos, la Cordillera Cantábrica y el Macizo Galaico.
Y no quiero precisar más porque en verdad me parece que esta tierra es toda ella un mismo país con identidad propia.
“En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…”
(Miguel de Cervantes Saavedra)
Para averiguar algo más sobre mí y sobre esta bitácora, aquí tienes la Presentación que reescribí en agosto de 2005 con premeditados aires relamidos, con foto mía incluida (eso de poner en la bitácora una foto propia posando es otra memez más, típica de gente presuntuosa —algunos incluso adoptan poses meditabundas de lo más cursi y estúpido—).
“La habilidad natural puede compensar cualquier clase de cultura;
pero no hay cultura capaz de compensar la habilidad natural”
(Arthur Schopenhauer)
(Jean Dolent)












