Si yo estoy contigo, Joan. Os birlan por la patilla a los trabajadores que vosotros pagáis. Pero las cosas hay que saber decirlas. No puedes criticar que te lleven jugadores a la selección española y a renglón seguido abogar por las selecciones catalanas. No te compensarán cuando se lleven jugadores.
Michel dice que «“es aterrador para el Real Madrid tener en diez años cinco presidentes y doce entrenadores”». Sí, chaval; yo también pienso que es ATERRADOR. (¿De dónde habrá sacado la palabra?).
«Óscar Freire no toma la salida». Pues yo estaría por proponer que a los que se retiren de una vuelta ciclista se les anulen las victorias conseguidas en ella y no ingresen el dinero que les corresponda. Si es que hasta parece poco serio y una falta de respeto.
Un montón de pasta gastada para que unos millonarios engreídos vayan de fin de semana hasta Islandia. (Pasta que de alguna manera pagamos todos). Yo es que me troncho leyendo el artículo de Diego Torres. La palabra equipo viene grande para definir a la banda capitaneada por el abuelo Cebolleta.
«El presupuesto total del equipo español para la próxima edición de la Copa del América alcanza los sesenta millones de euros […] “tenemos prácticamente confirmado el apoyo de la Generalitat Valenciana”». Más dinero público para bolsillos privados. Pueden leer las críticas que han dejado los propios aficionados.
Hamilton ha dicho: «“Podría quedarme sin trabajo el próximo año”». Pues bienvenido a la realidad, chaval. Aquí no tiene el puesto de trabajo asegurado ni el rey (y él el que menos).
«Rijkaard: “Cuando algo no funciona, soy el primero en mirarse al espejo”». Pues no, majo; cuando algo no te funcione debes consultar a Johan Oráculo Cruyff. (Leete el post anterior).
Me resulta complicado entender cuál es la función de don Johan: «Cruyff considera que el Barcelona debe adelantar sus líneas» ¿Un entrenador en la sombra? ¿El alter ego del señor Frank Rijkaard? ¿O más bien una especie de Pepito Grillo rompepelotas?
Después de una ardua labor de investigación, el periodista Manel Serras ha llegado a una conclusión: «“Hay intereses económicos para que Hamilton sea campeón”. Agradezco que me haya abierto los ojos. Yo pensaba que en la fórmula-1 todo se movía por altruismo y filantropía.
