SE ACABAN las vacaciones estivales y “la aguja” se va a permitir estirarlas más allá del comienzo de la liga futbolera. No es que un servidor esté agotado, ni tampoco saturado. Es más bien que me apetece seguir en standby, palabreja que odio a más no poder.
Si he entrado a postear es por dos motivos: para que algunos no se alegren infundadamente de mi desaparición (que después la decepción será mayor) y para compartir con la escasa mitad de media docena de amigos que me visitan la distinción de que he sido objeto al comienzo del verano.
Como ya sabéis gusto disfrutando de un juego de cartas coleccionable que se llama Magic. En realidad es un “saca-cuartos”, pero como las neuronas se baten y se agitan para discurrir la forma de ganar al amigo contra el que se juega, asumo que como todos los hobbys me tiene que costar mis dineros.
Todos los años la empresa que lo comercializa saca tres o cuatro expansiones, las cuales son jugables en combinación con las anteriores y las posteriores (eso que en informática se llama la compatibilidad).
Pues bien, esta empresa, radicada nada más y nada menos que en la lejana Seattle, me ha dedicado una de las cartas de su última expansión, que se conoce por el nombre de “Crepúsculo”:

Y no contentos con eso, también han dedicado una carta de la misma colección a una de mis pasiones bitacoreras, el darles caña a los futboleros, esos seres sin conexión con el mundo exterior (al fútbol) que por cerebro tienen la cámara desinflada de un balón. Y los han retratado a las mil maravillas:

Sin duda son dos buenas cartas, la primera además con la frecuencia “rara” (como muestra el logotipo dorado de la expansión) que a nada que la puedas dopar acabará con la mano de tu rival en el quinto round, y la segunda, como corresponde, una carta del montón, un 4/3 por cuatro manás que puede hacerte recuperar una tierra con contadores a la que se le hayan agotado los mismos.
http://www.agujadebitacora.com/2008/08/la-aguja-en-magic/trackback/

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