CUANDO MENOS curiosa, muy curiosa, la rocambolesca situación en la que se ha colocado la selección holandesa en la segunda jornada del Grupo C de la Eurocopa 2008.

Los holandeses han ganado a los italianos por 3 a 0 en la primera ronda del torneo, y hoy han vuelto a ganar a los franceses por 4 a 1.

Suman seis puntos, por dos que tienen los rumanos merced a sendos empates ante franceses e italianos (a ceros y a unos respectivamente), selecciones que tienen un único punto por mor de estos empates ante los rumanos y sus derrotas a pies de los holandeses.

Ahora el combinado holandés tiene a tiro la eliminación de ambas superpotencias futbolísticas europeas solamente dejándose ganar por los rumanos sin perder por ello de clasificarse como primeros de grupo.

De un plumazo se quita del medio dos huesos de cara al cruce final, si llegara el caso, y nadie podrá recriminarles nada si guardan a sus mejores jugadores para evitar cansancio, lesiones y tarjetas indeseadas.

Y es que el fútbol es así… de ingrato.

Como supongo que a estas horas todas las redacciones futboleras ya habrán caído en la trampa, especialmente las francesas e italianas, es de esperar que éste mi primer análisis futbolero no sea un hallazgo digno de guardarse en ningún anal (de año, ¿eh?). Pero palabra que se me ha ocurrido a mí solito.

¿Con qué ánimo jugarán italianos y franceses su particular partido de revancha de la final del último mundial, sabiendo que a la misma hora en Berna los holandeses estarán jugando a ritmo de rondo contra los rumanos?

13 de junio de 2008

Actualización unos minutos después, pero ya a sábado 14 de junio

Y lo que es mejor, los rumanos serían los que se enfrentarían con los españoles si los de Luis Aragonés confirman y mantienen el buen momento de juego que demostraron el otro día, goleando a los rusos por 4 a 1, y se clasifican primeros de grupo.

Y lo que es peor. Sería una selección de medio pelo, una vez más, la que eliminaría a los chicos del fútbol español en el primer cruce después de la fase de clasificación. De caer, mejor hacerlo ante franceses, italianos u holandeses, ¿no? Por lo menos el consuelo es más llevadero.

(Al final salió mi vena caústica. Es algo de lo que uno no puede liberarse así como así).