HACE TIEMPO que en esta bitácora se viene hablando del fraude a la democracia y a la libertad que suponen los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 por las acciones que está llevando a cabo el gobierno chino, haciendo caso omiso de las recomendaciones internacionales en materia de Derechos Humanos.

Quizá no haya que mezclar deporte y política. Pero si desde el mundo del deporte se luchó contra el apartheid haciendo un vacío a los deportistas sudafricanos —como ya se ha dicho aquí en repetidas ocasiones—, ¿por qué eludir ahora la lucha por los derechos de otros seres humanos igual de necesitados que los negros de Sudáfrica en aquel momento?

El lector que desee averiguar lo que aquí se ha dejado escrito sobre el particular desde 2004 puede utilizar el buscador interno que hallará en la portada de esta bitácora y escribiendo allí la palabra “China”.

Dejo aquí enlazados una serie de movimientos internacionales que llevan tiempo denunciando el desprecio por los Derechos Humanos de que hace gala el gobierno chino llevando su queja al terreno deportivo.

También puede encontrar información de su interés en el canal de You Tube Say No to Beijing Olympics 2008 (Di no a las olimpiadas de Pekín 2008).

Igualmente puede satisfacer su curiosidad y aumentar su información en la bitácora: No Beijing Olympics 2008

¿Y usted? ¿Va a celebrar el próximo año esa fiesta que deberían ser los Juegos Olímpicos?

¿O cree más bien que fue una torpeza concederle la organización de estos Juegos al gobierno chino? ¿Qué le parecería que los JJOO fueran nombrados Patrimonio de la Humanidad y pasaran a ser regidos por un organismo internacional —verdaderamente internacional y sin derechos a veto— y no por una entidad privada como es el COI?

Mi voz no tiene mucha fuerza. Quizá tenga más crédito este editorial de Reporteros sin Fronteras.

5 de octubre de 2007