Exagera, que algo queda
http://www.agujadebitacora.com/2007/09/exagera-que-algo-queda/trackback/
deporte espectaculo | los medias | Administraciones publicas
HOY TOCA un artículo dedicado a los chicos de la prensa escrita, que se tragan lo que les cuenten. Bueno, o que tragan lo que les paguen por poner gamberradas en los titulares. He escrito no hace mucho sobre la independencia de los medias: “La Prensa es libre; el escritor esclavo. Cójame usted esa mosca por el rabo”, reza el archiconocido epigrama atribuido al P. Cobos.
Desconozco por qué en las redacciones no colocan a personas que tengan sentido común. Bueno, quizá es que no sea ese el perfil que se busca en un redactor… Si contratan a quien tiene ideas propias no pueden esperar que obedezca a pies juntillas cuanto se le indique. Pero vayamos al grano.
Acabo de leer en un diario asturiano el siguiente titular: «Javier Villa concentra a más de 250.000 personas en Oviedo».
Javier Villa es un joven piloto que por esas cosas del deporte de competición no ha tenido tiempo de completar su educación académica. El dinero de la familia es más importante que la educación de los hijos. He pregonado aquí mi parecer al respecto en otras ocasiones.
Al chiquillo, que debe tener 20 añitos escasos, la canallesca le ha comparado ya con Fernando Alonso. Tremenda presión y flaco favor que hacen al chaval.
Quizá sea cierto que acabe debutando en la fórmula uno y que llegue a campeón del mundo. Pero el vicio hispano de vender la piel del oso antes de cazarlo suele producir un efecto inverso al deseado, verbigracia la selección de la Federación Española de Baloncesto o la de la Federación Española de Balonmano, que cuando la prensa deportivesca española no se ocupaba de ellos cosecharon sus mayores éxitos.
El caso es que alguien ha trasladado a la prensa unos datos exagerados, como convendrá cualquiera que lea estas líneas. También en un diario de tirada nacional se hacen eco de la noticia, y se responsabiliza a la Policía Local de Oviedo de haber dado esa cifra, cosa que me van a permitir ustedes ponga en tela de juicio, dada la complejidad de hacer esas mediciones in situ y puesto que la Policía Local de Oviedo conoce perfectamente el dato que a continuación voy a facilitar.
Según la sede web institucional del Ayuntamiento de Oviedo, en el municipio residen 220.074 habitantes, unos cuantos más de los que el Instituto Nacional de Estadística (INE) tiene registrados: 214.883 habitantes, como se comprobará accediendo al formulario y consultando la selección referente a ese municipio (datos consultados en el día de la fecha).
Así pues, dicen en los diarios que la práctica totalidad, no de la ciudad, sino del municipio, se agolpó en la media docena de calles por las que se desarrolló la exhibición, y aún hizo falta que llegaran 30.000 personas más hasta completar la cifra que ofrecen.
¡Qué fácil es sumar personas! Deberían preguntárselo a los responsables de El Manifestómetro…
Otro dato a considerar es que en Asturias reside, poco más o menos, un millón de habitantes, como reflejan los datos del INE que pueden ser extraídos del formulario anteriormente propuesto. Luego están asegurando que la cuarta parte de la población asturiana se fue a Oviedo a ver la exhibición automovilista.
Debe haber mucho ocioso o/y mucho parado en Asturias para que semejante porcentaje de población acudiera a la cita.
Y por último, una cifra comparativa. Fernando Alonso, en olor de multitud, congregó en esa misma ciudad 50.000 personas siendo ya campeón del mundo de fórmula uno en una exhibición idéntica. De este niño, sin tener ningún título aún bajo el brazo digno de ser paseado ni haberse siquiera subido a un fórmula uno, nos dicen que ha quintuplicado el poder de convocatoria del bicampeón del mundo, ¡y se quedan tan frescos!
Debe haber mucha prisa por recuperar la inversión que se está haciendo en el chaval. Quizá sea que entre sus filas estén viendo ya que la vaca no va a dar mucha más leche.
Se dice en los mentideros de la capital asturiana que el piloto, o sus señores padres, han cobrado cien millones de las aún válidas pesetas por un paseíllo que a algunos aficionados ha dejado insatisfechos (supongo más bien que ese pueda haber sido el coste del evento, que hay mucha mano ávida por esas escuderías de dios como para dejar escapar tajada tan suculenta).
En fin, que ni se puede dar crédito a todo lo que se lee, ni se debe permitir que las instituciones metan en los bolsillos privados —sea cual sea la cantidad pagada— el dinero público con una escusa fácil (¿dónde queda aquella máxima de sobriedad en el gasto?).
Al final del ejercicio nos hablarán de que no tienen un duro y de que invierten millonadas en deportes. Esto, señores míos, no es deporte, sino espectáculo. Y es triste que se dilapide así el dinero del presupuesto de deportes (o de festejos).
21 de septiembre de 2007
(coloca el cursor sobre las estrellas que desees otorgarle y pincha)






Recomienda este artículo
|
![]() Versión imprimible |
![]() Deja tu opinión | |
![]() Leer comentarios |
« Pregunta
Espionaje industrial »
Recomienda este artículo


















Muy Buenas, mr. Aguja. Vd no ha perdido ni un apice de la causticidad que le precedía durante sus vacaciones sino que la ha aumentado aún más y durante estos tres últimos bolgs se le ha visto bastante fuerte en este sentido.
Esto da sintomas de que ha salido reforzado de las mismas.
Dejandome de vanagloriar su bitacora, la verdad es que es una cosa un poco extraña como bien ya menciono en el blog, que alrededor del 25% de la población asturianas se aglutine en Oviedo para ver al chaval este. Creo que los municipales de la capital del Principado se pasaron tres pueblos al facilitar una cifra semejante. Quizas estuvieran un poco inspirados , quien sabe.
La verdad es que las cifras de las manifestaciones o eventos deportivos como este varian bastante dependiendo de quien facilite la cifra, ya bien sean los propios organizadores, los partidos politicos o la propia policia local. En fin: mi pregunta es: ¿ a quien creemos finalmente?.
La pregunta es: ¿por qué la prensa se traga todo lo que les echen?
Pero hay más: ¿Por qué no tienen criterio propio o, a falta de éste, sentido común? ¿Hay alguien más que se crea estos datos? Si nadie se cree patrañas como ésta, ¿qué sentido tiene la prensa?
No sólo tienen escaso sentido común. Además, poseen una pobre formación académica. Cada vez alucino más cuando oigo a periodistos, politicuchos y famosuelos en general abrir su boquita de piñón y largar frases inconexas, con errores gramaticales tan elementales como la falta de concordancia entre el adjetivo y el sustantivo. Se supone que los que viven de escribir y hablar ante el paisanaje deberían saber enhebrar finamente las palabras y frases, aunque lo que digan en ellas carezca de la más mínima sustancia… Se ve que no. Quiero decir, se ve que nuestro sistema educativo viene siendo un patatal desde hace la tira de años.
Así que lo de las 250.000 personas rodeando a ese prometedor chaval (una hipotética mina de oro) puede ser simplemente otra prueba más de la incultura generalizada de estos tipos. Si las Letras no son lo suyo, ya me dirás las Ciencias. Sobre todo la cosa matemática, que siempre ha sido el coco de la enseñanza. Seguramente el redactor que estuvo en el acontecimiento escribió 2500 personas. Luego, el redactor jefe añadió un cero para hacer más importante la noticia (total, un cero de más apenas se notará –debió de pensar el amigo) y, finalmente, el director añadió otro cerito, sin darse cuenta que a la izquierda da igual, pero a la derecha multiplica por diez la cifra anterior. Para rematar la faena, el resto de los medios del mundo mundial se dedicaron a piratear la noticia, fusilándola tal cual. Ya hasta el Gran Hermano del Google recoge que, aquel bendito día, se produjo en Oviedo la mayor manifestación de apoyo de la historia moderna.
Pero, querida Aguja, ¿por qué quieres aguarles la fiesta a esta pobre e infeliz gente? Mira que tenemos una tradición no finiquitada aún de hogueras, garrotes y otras bellas maneras de acabar con los aguafiestas… Modera tu causiticidad y crítica no vaya a ser que algunos, en aras de su bendita “libertad de expresión” (como el mastuerzo ese que quemó en público la efigie de los reyes), quiera hacer con tus higadillos una buena tapa.
Supongo que para comerse mis higadillos deberían demostrar que se alcanzó esta cifra. Hay que decir que Oviedo estaba en fiestas (San Mateo), y que es posible que por ese motivo hubiera más de 2.500 personas. Pero de ahí a 25.000 me parece que media un abismo, cuanto más 250.000 aficionados.
Existe en prensa la rectificación. Pero puesto que no ha habido tal rectificación tal vez sea que a los chicos de la prensa les haya llegado esa cifra tal cual. No lo he negado en mi artículo.
Pero lo que yo digo es que antes de publicar nada hay que pararse a recapacitar. ¿A nadie le parece que la cifra es inalcanzable? ¿Es que da igual ocho que ochenta? ¿Dónde queda la exigible veracidad de la prensa? ¿Citar la fuente exime de responsabilidades?
Un amigo me decía recientemente, hablando de la gratuidad con que se manejan las cifras de asistencia a los eventos deportivos, que hacía poco había estado en el Bernabéu y que tomó conciencia de lo que eran 60.000 personas reunidas. Me lo decía al hilo de que con motivo del Descenso Internacional del Sella se dieron por televisión unas cifras de asistencia en la salida que cualquiera que conozca el paseo donde se agolpaba la gente sabe que no podían ser reales.
Ya sabemos las guerra de cifras que se manejan con motivo de las manifestaciones de corte político. Hemos dejado de escandalizarnos por la diferencia que existe entre los guarismos que dan los que la organizan y los otros. Parece que esta treta para aumentar el éxito (al engordar las cifras me refiero) se instala en el deporte. Pero, digo yo, tendrá que haber un tope, que a buen seguro no va a ser dictado por la coherencia.
Cuando el evento se celebra en un recinto y hay que pasar por taquilla, existe un medio para conocer la cifra de espectadores. Cuando el espectáculo deportivo se da al aire libre es más complicado establecer el número de asistentes. Pero me niego a que valga cualquier cosa.
¿O es que puede valer todo, Juan, con tal de aparecer como un gran concitador de las masas? ¿Se medirá el éxito por la capacidad de congregar espectadores? Sabemos que en parte sí, y que con estos antecedentes (los recortes de prensa) se puede seguir vendiendo la moto en otros lugares —estimulando el ansia de figurar de los alcaldes— y seguir embolsándose un dinero público —sea mucho o poco— que a lo mejor debería tener otro destino más “social”.
Tienes razon. yo estuve allí y no habia tanta gente. El chaval es muy majo pero no conviene mitificarle antes de tiempo
Un cuarto de millón de personas son muchas…
He estado esperando, pero no he visto la rectificación por ninguna parte. Lo que sí he oído por ahí es el eco de esa cifra. Digamos que el ciudadano se lo ha creído, como se cree todo lo que sale impreso en el periódico. Una lástima que no tengamos, en general, más capacidad de crítica y análisis.
Sabrás de números y de personas, pero anda que de letras…
“En olor de multitudes” dices XD
Es “en LOOR de multitudes”!!!
Pues ni sé de números ni sé de letras tanto como me gustaría. Aún así, lamento comunicarte que se dice “en olor de multitud”. O al menos así lo dice la RAE en la vigésima segunda edición de su Diccionario, que seguro que de letras saben más que Yo.
Además, me citas mal. Un servidor ha dicho “en olor de multitud”, y no ha usado el plural.
Solo me faltaba que fueras estudiante de periodismo…
Tras pasar más de diez días después de mi respuesta, parece ser que este talibán ortográfico se ha quedado mudo (junto al soso alias que ha utilizado vemos que ha pedido al sistema que le notificara las subsiguientes respuestas a su correo-e; y a fe que el sistema funciona).
No deben enseñar ya en las escuelas españolas el arte de disculparse por los errores propios. XD
(Y yo aprovecho para guardarme la dirección enlazada, porque me temo que encontraré más talibanes ortográficos).