Sep 08 2007
Un futbolista con fiebre ni siquiera es convocado para acudir al estadio. Un ciclista con fiebre —y además con cagalera— se hace tropecientos kilómetros: «[…] Pereiro y Zandio, que hicieron los 176 kilómetros con fiebre, tras una noche infernal con gastroenteritis…». Esto no es cuestión de dopaje, sino de co… raje.
http://www.agujadebitacora.com/2007/09/compromiso/trackback/
















