EN MI LUGAR de trabajo tengo sintonizada toda la tarde Radio 5. Y hoy, que no tenía mucho que escribir, he pensado dedicarle unos rengloncitos al dial de la radio que emite “Todo noticias”, una radio que por lo menos informa y educa.

No voy a poder ofrecer los cortes que referenciaré a continuación. Si alguno de los más de setecientos despistados diarios que están cayendo estas semanas por esta bitácora sabe donde encontrarlos le estaré muy agradecido.

En mi trabajo entro y salgo con cierta frecuencia de la oficina donde está el receptor de radio, por lo que a veces me pierdo el comienzo de los microespacios que emite RNE-5. Por ello no puedo determinar el motivo, pero en una de estas oigo que Perico Delgado está hablando muy despendolado él en una especie de entrevista indirecta.

Me gustaría saber quien ha creído que Perico Delgado, por el hecho de haber ganado un Tour de Francia, ya es una mente preclara. Por lo visto aún sigue en esa comisión que el Senado o el Congreso mantiene con la idea de escuchar a los que usan la bicicleta para adaptar la legislación de tráfico a sus peticiones.

Al menos eso es lo que parece que Periquito Delgado entiende que es la comisión esa. Yo más bien creo que es a la inversa, que se trata de que los ciclistas tomen conciencia de que montar en un ciclo que funciona a base de pedal en la compleja realidad cotidiana que es el tráfico del siglo XXI debe ser algo más que un ejercicio de prudencia, civismo y respeto a las normativas.

El dinero que este chaval ha ganado lo habrá invertido en hacer más dinero, porque está claro que no lo ha hecho en adquirir cultura, conocimientos y sabiduría.

Éste será otro de los deportistas que tienen un certificado justito de haber pisado alguna vez la escuela, como decía Juan Puñetas esta misma semana. No es posible decir más chorradas en tan poco tiempo.

Parece que el chico se ha tomado muy a pecho eso de defender el estamento ciclista en esa comisión estatal sobre ciclismo y circulación. Encima, el entrevistador ha hecho alarde de las estupideces que ha dicho este majadero (me gustaría pensar que con aviesas intenciones).

Entre otras, ha venido a decir que el ciclista siempre es la víctima, aunque lleve auriculares para oír música o vaya hablando por teléfono. Y ha abogado por que a los ciclistas no les sea aplicada la legislación vigente sobre el uso de estas tecnologías, agregando que en no sé qué países europeos los ciclistas van como les da la gana y por donde les da la gana. Ha dicho que iban por zonas peatonales sin que nadie se molestase (debe ser que aquí no).

Perico Delgado, ladinamente, pretende confundirnos al mezclar el uso de la bicicleta como medio de transporte alternativo en el medio urbano con el uso de esta máquina endeble en vías interurbanas como medio de ocio y recreación.

Ha llegado a decir que el casco no sirve de nada en caso de atropello —lo que es evidente en el caso de que un coche le pase por encima de la cabeza al ciclista— y que sólo es útil cuando varios ciclistas ruedan juntos.

En fin, la sarta de pendejadas que ha dicho este chaval en cinco minutos me hace pensar en por qué a este tipo se le hace tanto caso cuando no pasa de ser un títere más en el denostado y desacreditado mundo del ciclismo.

Si compartimos el refrán castellano lo que Natura no da, Salamanca no presta, ¿por qué no aceptamos de una vez por todas que una cabeza desamueblada no la repara el éxito deportivo?

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En otro momento de la tarde han dado un corte de unas declaraciones de la Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega: “el cine es cultura, pero también es industria”, ha dicho.

Muy acertada me ha parecido esta frase que iba dirigida —me atrevo a asegurar— a esos intelectualoides del celuloide patrio que amenazan siempre al gobierno de turno con realizar declaraciones fuera de tono que al día siguiente la canallesca recogerá, aumentará y distorsionará. Chantaje social lo llaman a esto por algunas latitudes, pero tengo claro que esta juez metida a política no se deja amedrentar por maricas de folletín.

Rápidamente he pensado en el Secretario de Estado para el Deporte. ¿Por qué el señor Lissavetzky no aplica al deporte el pensamiento tan diáfano que ha hecho su jefa? Debería aceptar que “el deporte es cultura, pero el deporte profesional es industria”, y dejarse de andar detrás de los flashes que con sus éxitos generan los profesionales del deporte.

Por último me voy a referir al enviado especial a cubrir el torneo de tenis del momento (hoy no me apetece hacer publicidad gratuita de un evento profesional). El tipo, muy creído él, retransmite la información con frases más o menos como “es la única tenista que por desgracia nos queda”, o “nuestros representantes han pasado esta ronda eliminatoria”.

¿NOS queda? ¿Por DESGRACIA? ¿NUESTROS REPRESENTANTES? Este tipo vive en una dimensión diferente. DESGRACIA es la que han vivido esos inmigrantes que han recogido en el Mediterráneo tras dos días agarrados a una red de pesca, o desgracia también la de los cadáveres que han recogido y que Malta no ha dejado desembarcar en su territorio.

Cuando dice NOS y NUESTROS me temo que se está refiriendo al conjunto de los españoles. Vamos a ver, chaval: esos tenistas compatriotas que han caído eliminados y los que aún siguen en liza no aportan ni un puto duro al patrimonio español. La mayor parte de esos por los que tú te preocupas tienen su domicilio fiscal fuera de nuestras fronteras.

Limítate a dar la información del torneo, y haz una reseña si quieres de los jugadores españoles, pero deja tu patrioterismo patético para los medios comerciales que viven de ello, que esto es una radio pública.

Pero qué se puede esperar cuando toda la redacción de deportes de RNE hablará este fin de semana del partido de la selección de la RFEF bajo la misma clave patriotera. Ya es triste que se confunda a la opinión pública desde la ondas públicas.

1 de junio de 2007

Actualización del 4 de junio de 2007 a las 02:20 h.

Un gentil lector me envía a través del correo-e el microespacio de RNE-5 al que hago referencia en el artículo. Que lo disfruten ustedes (archivo mp3). Recomiendo escucharlo al menos un par de veces. [No es necesario descargar el archivo. Colocando el cursor sobre el enlace aparecerá la ventana de Snaps Shots con el clásico icono de “play”. Pinche ahí y escuchará el audio].

Así que ya lo saben, “el ciclista es una cosa híbrida”, y si se le sanciona —por ejemplo, por dar positivo en un control de alcoholemia— es porque “en España somos unos quijotes”. No se trata del accidente que pueda provocar un ciclista, ya que “es como si una persona fuera andando por ahí y va hablando por teléfono”. Nada, nada, la solución radica en “dar una connotación diferente al ciclista”, porque el ciclista “¿tiene que acatar las normas de automó? Bueno, sí y no”.

Volviendo a escuchar la entrevista en Radio 5 me ha venido a la cabeza una frase de Cristina de Suecia: “El secreto de poner en ridículo a las personas reside en conceder talento a aquellos que no lo tienen”.