JOSU MEZO, a través de su Malaprensa, nos demuestra día tras día que los medios de comunicación cometen errores por falta de rigor (el periodismo no deja de ser una “ciencia”), muchos de los cuales nos tragamos tan ingenuamente.

El profesor Mezo nos enseña a cuestionarnos aquello que cae en nuestras manos, no aceptando la letra impresa como si de una verdad inmutable se tratase. En definitiva, Josu Mezo es uno de esos descreídos que desde el advenimiento de las bitácoras prepara al mundo para tener opinión propia.

Y como yo no tenía hoy a quien meter la puntilla, pues con menos instrucción y muchos menos conocimientos que este erudito intentaré traer aquí algunos casos de mala prensa deportiva que se han dado este fin de semana. No seré tan torpe de pretender emular a uno de los maestros de esta historia de las bitácora, pero sí haré mis pinitos.

Puntualizaré antes que los errores cometidos por nuestros gacetilleros deportivos no tienen la trascendencia de los deslices que se diseccionan en Malaprensa. Los temas allí analizados son de mayor calado, y la falta de rigor lleva a la opinión pública a entresacar opiniones equivocadas.

Leo en la prensa nacional que el piloto polaco Robert Kubica ha sufrido un espectacular accidente del que felizmente ha salido con vida (y prácticamente ileso: contusiones y una pierna rota). Nos dicen que el coche ha dado varias vueltas de campana. Y uno, al que el morbo le pica un poco, rápidamente buscó el vídeo del accidente.

En ningún momento el bólido de Kubica da una vuelta de campana. Da un giro sobre su eje longitudinal, pero no hay ni una sola vuelta de campana (lo de varias no sé de dónde lo han sacado).

Dejo a juicio del ocasional lector dictaminar si el error al comunicar la noticia se produce por no haberse tomado la molestia de visualizar el vídeo del accidente o/y por no saber qué es en realidad una vuelta de campana. No quiero creer que el error provenga de un exceso tratando de magnificar el accidente —¿amarillismo en un diario nacional?—. En cualquier caso no se ha seguido el manual del buen periodista.

El periódico antagónico del anterior nos dice en su titular A un paso de Borg para referirse al éxito acumulado de Rafael Nadal.

¿A un paso? Leo la noticia y resulta que a Nadal le queda aún ganar 7 partidos consecutivos para igualar la racha del sueco. A eso hay que añadir que para alcanzar la racha de cuatro victorias consecutivas en Roland Garros de Bjorn Borg deberá ganar el año próximo, lo que significa que deberá llegar en óptimas condiciones al torneo del año que viene.

Aún queda todo un año, largo, larguísimo, y no es posible afinar la preparación —lesiones aparte— desde esta fecha. Además volvería a tener como rival al número uno del mundo —que por algo será el número uno— que tiene más ganas de ganar que nunca, pero la prensa nacional ya amarillea vendiendo la piel del oso una vez más antes de tenerlo en el morral.

Por otro lado, Borg ganó ese torneo un total de seis veces, por lo que no sé a qué paso se refiere el periodista como no sea a un paso de gigante. Está visto que no se puede escribir en caliente.

Para finalizar vuelvo al primer periódico, a una comparativa que nos presentan con los datos estadísticos que le quedan a esta liga de fútbol. Son datos irrelevantes, sólo válidos si se tratara de apuestas de azar en las que todas la combinaciones tienen las mismas probabilidades de darse.

Por muchas combinaciones que den ganador a un equipo frente al otro hay muchas de esas combinaciones cuyas probabilidades de darse son ridículas.

En ese artículo se tratan las combinaciones como si todas ellas se pudieran dar con la misma probabilidad, sin tener en cuenta otros factores, como la fuerza de los rivales o los cambios de última hora.

Como todas las estadísticas, éstas ni son verdad ni son mentira. Pero además, éstas son irrelevantes. Es una pena gastar papel de manera tan insípida.

Y es que debe haber mañanas que abrir la redacción ha de ser tarea harto difícil.

12 de junio de 2007