LOS BARONES del COI son más falsos que las monedas de diecisiete pesetas. El propio Presidente del COE —el iluminado que quiere poner letra al himno español—, cita como ejemplo altruista del organismo que representa la estúpida tregua olímpica que se han empeñado en abanderar.

No, no digo que la paz sea estúpida. Lo que digo es que esta gente no da puntada sin hilo. Algo tan utópico como la tregua olímpica tiene como objetivo el posicionamiento del COI en la política internacional, lo que a buen seguro sabrán traducir en dinero.

Que no me vengan con monsergas, que esta gente —muchos provienen de la carcunda, medieval y antidemocrática nobleza europea— sólo buscan su acomodo, como han venido haciendo durante siglos. Sí, lo puedo repetir más claramente: nobleza y monarquía son conceptos antidemocráticos, y la forma política de este país nuestro, España, es en sí un oxímoron (ver artículo 1.3 de la ley enlazada).

Tengo que decir que me he puesto a escribir con un amargor ácido ante las noticias que llegan de la lejana China —y por mí la podían poner más lejos aún—. Un país que amenaza con ocupar la economía mundial y en el que no se respetan los derechos humanos.

Sabido es que la organización de los JJOO conlleva gastos pero también beneficios intangibles e incuantificables para el país que los organiza.

Pero que no me hablen de beneficios económicos, pues con eso de que los beneficios obtenidos no pueden cuantificarse me viene a la memoria aquella tomadura de pelo que narró magistralmente Andersen en su cuento: “El traje nuevo del emperador”.

Esas ventajas de las que el país organizador se beneficia podríamos dejarlas en el epígrafe de “imagen y relaciones exteriores”. Cierto que oficiar de sede olímpica significa unos importantes ingresos para los empresarios locales. Pero recordemos que la organización de los JJOO se saldan siempre con déficits económicos para el país organizador (sin contabilizar los desembolsos en infraestructuras).

Una vez que tomamos conciencia de la importancia mundial que ha adquirido el COI —no limitada por ningún organismo internacional— deberíamos exigir a los dueños de este invento llamado Juegos Olímpicos que fueran exquisitos en la elección de las sedes olímpicas, teniendo presente cuestiones como el respeto a los derechos humanos, el grado de cultura y civilización o la seguridad interior.

Son los propios “señores de los anillos” quienes se han sacado de la manga eso de proclamar la tregua olímpica durante el desarrollo de los Juegos. No puede haber tal paz mientras el país organizador tenga ocupado otro país, o la pena de muerte sea exhibida ante los niños, o las libertades de los ciudadanos sean recortadas.

Esta falsedad es la del hortelano, que tiraba la piedra y escondía la mano. Los dueños de los anillos proclaman la tregua olímpica mientras esconden la mano con la bolsa colmada.

El gobierno chino, en un nuevo golpe de autoritarismo inquisitorial, se atreve a recortar no sólo la libertad de información de sus súbditos, sino también la de todos aquellos informadores que cubrirán el desarrollo de los JJOO de Pekín 2008 (1) en contra de lo acordado. Aún queda todo un año por delante y desconocemos qué nos deparará.

Quizá astracanadas como la de construir una autovía que atravesará el campamento base del Everest para que transite la antorcha olímpica. ¿Pero aquello no estaba protegido como Patrimonio de la Humanidad?

El COI y la FIFA campan sin frenos en un mundo en el que el culto al deporte está sobredimensionado. Que firmas deportivas, patrocinadores y medios de comunicación vendan un producto sobrevalorándolo, es admisible. Que los Gobiernos acepten imposiciones de estas multinacionales por aquello de los supuestos beneficios que reporta la práctica deportiva, es reprobable. Parafraseando a la Vicepresidenta del Gobierno: “el deporte es cultura, pero también es industria”.

Habrá que poner restricciones a estas organizaciones deportivas todopoderosas desde los foros internacionales apropiados a fin de que no se desmanden en su deseo por obtener más dinero, lo cual es el fin lícito de cualquier multinacional. Ahí tenemos el caso de Polonia, un país en vías de desarrollo al que la UEFA otorgó la co-organización de la Eurocopa 2012 de fútbol.

El gobierno de los Kaczinsky va a perseguir a las mujeres que tomen el sol en top-less, cosa que a todos nos sorprende (salvo a los de la moralina de siempre). Por otro lado van a obligar a 20.000 presos a trabajar en la construcción de los estadios de fútbol, cosa que tal vez tengan merecida.

Pero, ¿no se habían abolido en los países civilizados los trabajos forzados para los penados?

En fin, supongo que sea la UEFA quien garantizará que en territorio polaco los presos que no quieran colaborar no sean obligados, y que aquellos que voluntariamente colaboren vean reducidas sus penas. Y supongo que será la UEFA quien garantice el buen trato y la puntualidad de las pagas para todos aquellos presos que contribuyan al esplendor internacional de su país [cerrar modo irónico].

←(¹) La redacción de la noticia no es todo lo clara que sería de desear. Entiendo que tenemos una traducción del inglés que previamente ha transcrito la noticia del chino, y sabida es la dificultad añadida que tiene la traducción de los idiomas orientales a los occidentales. El lector deberá leer con paciencia el texto para entresacar lo noticiable.

22 de junio de 2007

Actualización del 24 de junio de 2007 a las 20:05 h.

Otro ejemplo de concesión organizadora desafortunada es la que hizo la CONMEBOL (Confederación Sudamericana de Fútbol) a Venezuela para la Copa América de Fútbol. En este país los Derechos Humanos y las libertades de sus ciudadanos están en entredicho desde hace tiempo.