Colaboración especial para Voz Editorial

NO ES sencillo responder categóricamente al título de este artículo. Tengamos en cuenta que señores muy sesudos y que dicen saber mucho de esta materia no han llegado a un consenso.

No existe una definición universal de deporte. Existe una línea general de pensamiento, pero diferencias en matices —importantes— hacen que diversos organismos hayan parido definiciones dispares.

Viene esto a cuento de una opinión dejada en un anterior artículo de esta Aguja de Bitácora. Quien ha comentado con el seudónimo de una más nos dice que no considera que la caza y la pesca sean deportes.

Y mi lectora —o lector— no es la única que así piensa. Son legión quienes opinan de igual forma sobre estas dos actividades que se justifican hiriendo y dando muerte como pasatiempo a otros seres vivos.

Por motivos diferentes hay quienes dudan de que el ajedrez deba ser considerado deporte. Y hay quien apunta que el boxeo —y sus novísimas variantes de “pie-puño”— tampoco puede lucir ese estandarte.

A los aficionados al boxeo les ha costado admitir al kickboxing, la savate y el muay thai como deportes. Pero por motivos idénticos a quienes repudian el boxeo de la familia deportiva ahora todos éstos excluyen al recién llegado vale-todo, disciplina que conjuga el combate (golpes) y la lucha (agarres).

Otros, amantes de hipódromos y canódromos, tuercen el gesto cuando se les habla de considerar las carreras de dromedarios como actividad deportiva.

Yo, escéptico por sistema, siempre me he preguntado si los copilotos de los rallys son deportistas. Aunque últimamente he comenzado a pensar que tal vez sean deportistas pasivos.

Si insinúo a alguien que viva alejado de la Cornisa Cantábrica que un segador con su guadaña hace deporte seguramente me mire de hito en hito antes de responder —mediante burla o ironía— que no. Pero se trata de uno de los más duros deportes rurales vascos (es posible cambiar a este idioma arriba a la derecha si la web se presenta en vasco).

La consideración de lo que es o no es deporte es bastante subjetiva, dependiendo además esa percepción de la latitud en la que vivamos.

El circuito profesional de rodeo es un deporte arraigado en ciertos estados de los USA. ¿Podría ser entonces considerado deporte el toreo?

En lo que sí hay consenso en todos los organismos que han emitido su definición propia de deporte es en que debe existir un reglamento y una competición para que una actividad sea considerada deporte.

Los niños jugando al fútbol en el patio de la escuela no están haciendo deporte. Unos amigos que se reúnen para jugar un partidillo de baloncesto o de tenis los jueves por la tarde no están haciendo deporte. Un joven que sale a correr media hora por la mañana no está haciendo deporte. Las señoras que van al polideportivo a hacer gimnasia no están haciendo deporte.

Todas estas personas están haciendo ejercicio o actividad física, pero no practicando deporte, aunque en el habla coloquial utilizamos el término deporte sin rigor (servidor el primero).

El ajedrez reúne las cualidades de tener reglamento y competición, y su federación internacional está reconocida por el COI. La Federación Mundial de Bridge (WBF) está reconocida también por el COI (parece ser que mediante maniobra del —cómo no— comité británico), como se puede comprobar en el enlace proporcionado.

Pero el bridge difícilmente podrá considerarse deporte por una razón que no citan los manuales deportivos aun estando en la mente de todos. En una partida de cartas los participantes no tienen las mismas oportunidades, dependiendo en gran medida del azar el resultado del juego. Ni póker, ni mus ni ningún otro juego de naipes será por tanto considerado deporte con la línea actual de pensamiento.

Ignoro porqué aún no se consideran deportes otros juegos de tablero como las damas (dama polaca) o el go. Juegos que tienen un reglamento, hay una competición y existe una federación internacional —la inexistencia de un organismo regulador no es requisito excluyente para el tema que nos ocupa—. Aventuro que por la falta de la gestión adecuada de las entidades implicadas ante el COI.

[Actualización 01.04.2007: pues sí que han hecho las gestiones oportunas, como podemos ver en la relación de miembros de la GAISF-AGFIS (ver Go y Jeu de Dames)].

Y ello porque, ¿a quién le puede interesar que su actividad “ascienda” al rango de deporte? ¿Al rodeo? ¿Al toreo? Sin embargo colombofilia y colombicultura están regidas por sendas federaciones españolas. Los galgos también tienen su federación española (nótese el logo del CSD en las sedes webs enlazadas).

Dado que no existe un consenso universal sobre qué es y qué no es deporte, la Aguja hace tiempo que se vale de una perogrullada para saber dónde empieza y dónde acaba el deporte, dejando a un lado definiciones grandilocuentes y altisonantes que yerran en la empresa de ponerle puertas al campo:

◊ DEPORTE ES AQUELLO QUE LA SOCIEDAD CONSIDERA DEPORTE.

¿Y quién es la sociedad? Pues…

  1. las Administraciones públicas, a quienes corresponde la potestad de reconocer modalidades deportivas y autorizar la constitución de entes federativos
  2. el COI, quien se ha arrogado el reconocimiento de federaciones internacionales (verbigracia la de tug of war) haciendo que las Administraciones públicas revisen el reconocimiento de modalidades y se replanteen su política de subvenciones
  3. los medios de comunicación (quienes informan o emiten campeonatos de internacionales de dardos y de bailes de salón) presionando al COI a reconocer los movimientos asociativos internacionales en torno a esas modalidades
  4. el público, exigiendo a esos medios la difusión de actividades como los nuevos street sports

A la espera de reconocimiento institucional en España quedan actividades novedosas como la lucha de brazos o el paintball y el airsoft, y otras más conocidas como el aerobic o el cróquet.

30 de marzo de 2007

Postdata: me niego a cargar sobre la RAE —cosa que hacen muchos listos por sistema— la responsabilidad de definir conceptos complejos; no es su función.

De entre las definiciones de deporte que tengo por aquí dejaré —por prestarse a la controversia— la de Ernest Hemingway, para quien sólo hay 4 tipos de deporte:

• Hombre contra naturaleza: montañismo
• Hombre contra animal: tauromaquia
• Hombre contra tiempo: automovilismo
• Hombre contra hombre: boxeo

Son deportes porque ponen la vida en riesgo. Todo lo demás es un juego.