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 La pluma y el papel

Viernes, 26 de Enero de 2007  |   la aguja  |   Hay 12 comentarios
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El genio es uno por ciento de inspiración
y noventa y nueve por ciento de transpiración

Thomas Alva Edison

Leo en Fútbol Arte tal aseveración hecha en un artículo escrito por Enric González que me picó la curiosidad y entré para comprobarlo.

Hay que reconocer que el tal Enric tiene la pluma bien bonita (a la forma de escribir me refiero, vaya). Pero el artículo está escrito al revés.

A mí también me gustaría escribir como lo hace este señor. Pero es necesario —cuando uno escribe desde la elucubración personal— imponerse ciertos límites que no deberían rebasar el conocimiento que se tiene sobre el tema tratado.

Argumenta el señor González que nadie conoce el motivo por el cual los equipos que triunfan lo hacen. Y osa decir que no lo conocen ni los mismos entrenadores.

El atrevimiento del amigo Enric equivale a decir que el trabajo del entrenador de un equipo de fútbol exitoso no es relevante, puesto que todo funciona por arte de una cierta mística.

Sus divagaciones sobre lo inconsistente del éxito equivalen a decir que cualquiera puede ocupar el cargo de entrenador dado que éste no participa en el estado de gracia del equipo. Las cosas funcionan o no funcionan, sin que los mortales sepan por qué, nos viene a decir el tal Enric González, cuya pluma es bien bonita (a la forma de escribir me vuelvo a referir, vaya).

Los papeles se dejan escribir cuentos hermosos, interpretaciones poéticas de la realidad. Pero estos escritos líricos hacen un flaco favor al deporte, ya que siempre hay imberbes dispuestos a defender las tonterías del maestro que han elegido seguir elevándolas al rango de evangelio.

Decía que el artículo, muy bonito todo él, estaba escrito al revés. No es que no se sepa qué es lo que funciona. Lo que ocurre es que no se sabe qué es lo que va a fallar, ni cuando ni donde lo va a hacer. Y el porqué no se sabe siempre, y cuando se descubra será a posteriori.

Por eso cuando algo funciona nadie quiere tocar nada no vaya a ser que la liga —lo que pega las cosas— se descomponga. El factor tiempo es el que se encarga de estropear la liga —lo que pega las cosas— y por eso estrategias que sirvieron en cierto momento no son válidas en una coyuntura diferente.

Tener la capacidad de saber con antelación lo que va a fallar equivaldría a padecer omnisciencia, que parece ser el mal que aqueja a los periodistas deportivos de hoy en día.

Si alguien no acaba de ver la diferencia entre no saber por qué las cosas fallan y no saber por qué las cosas funcionan, quizá acudiendo a unas clases nocturnas de lógica proposicional pueda entender lo que no merece explicación alguna.

El buen Enric nos dice que el resultado de un partido “depende de factores oscuros, casi mágicos”. Que se lo pregunten al Txingurri Valverde, cuando dispuso sus armas para derrotar al gran Barça hace sólo unos días. ¿Sabías lo que hacías, Ernesto?

Enric González nos dice que “unos ganan y otros pierden y nunca se sabe realmente por qué”, y se queda tan pancho, el tío. Acaba de definir uno de esos misterios de los católicos. La virginidad de María es real, te lo creas o no te lo creas. Si crees a Enric o a los curas eres listo o vas al cielo, si lo dudas…

Más adelante nos suelta otra perla: “También sabe que, habiendo hecho lo mismo, las cosas podrían ir mal”, nos dice refiriéndose al entrenador. Esta lógica maniquea —las cosas salen bien o salen mal— es típica de mentes sencillas. Con la diferencia de que a ésta le pagan por escribir sandeces.

Estos periodistas deportivos son como aquél cinéfilo que conoce y ha visionado todas las obras maestras del séptimo arte, pero que será incapaz de ponerse tras una cámara para crear nada ligeramente digerible.

Ahora bien, si les tocan la fibra propia saltan. Me gustaría saber qué diría el gremio si alguien afirmara tan gratuitamente como él ha hecho que el éxito de una novela depende de factores místicos e insondables. Usted escribe lo que quiera, no hace falta que se esmere, que si la flauta está por sonar, sonará. E incluso hasta se llevará el Pulitzer. Cuestión de magia, ¿verdad? Para qué trabajar…

Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando
Pablo Picasso

26 de enero de 2007



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Comentario de contrapunto

Éste entra en el club de los poetas futboleros: Valdano, Lillo y compañía. Para mí que se escuchan demasiado a sí mismos.

¿Pensará lo que ha escrito, o solamente le habrá parecido una idea feliz? No creo que en la escuela de entrenadores de la federación de fútbol compartan estos criterios.

[…]cuando los proyectos cuajan y se encuentran en las manos con una formidable máquina de fútbol, algunos reaccionan con arrogancia, como Fabio Capello o José Mourinho. No es extraño: les ha salido bien una fórmula mágica y se sienten los reyes del mambo.

Hay que tener cara para escribir esto. O ser un ignorante (con pluma, eso sí).

Comentario de la aguja

He leído por ahí que este tal Enric pasa por tener una caterva adicta a sus escritos. Quizá sea que le hemos pillado en un punto flaco.

¿O será válido el dicho aquel de mucho ruido y pocas nueces?

 
 
Comentario de Pacocho Corbeira

La cosa iba bien. Pero al final, esa comparación del fútbol y la novela es bastante desafortunada. El éxito en un partido de fútbol no depende de factores como el marketing. En cambio, en la novela, sí. El código Da Vinci o el libro que le escribió el negro a Ana Rosa no es que demuestre que se hayan esmerado mucho. Pero han vendido como churros gracias al marketing. Son innumerables los autores que se han muerto de hambre y hoy son genios. El éxito en el arte no es comparable para nada, al del fútbol y la calidad es lo que menos importa en ese éxito.

Comentario de la aguja

Pacocho, la cosa iba bien… Jajaja. Me ha resultado muy simpática tu expresión.

Supongo que tienes razón, pero de alguna manera tenía que finalizar el artículo y creí que era buena idea meterle a este gremio el agua en casa (usando la jerga futbolera).

Hablas del Dan Brown, ese tipo que puso escaleras a la Giralda en una de sus novelas y se quedó tan ancho. Y de los negros que escriben por encargo.

Yo más bien quise referirme a literatura hecha por periodistas. Por cierto, que estoy releyendo “La conjura de los necios” (premio Pulitzer 1981), de John Kennedy Toole, publicada póstumamente.

Me alegro de que te gustara el artículo, aunque el colofón no haya estado a la altura…

 
 
Comentario de Juan Puñetas

Como no soy lector del BOE (quiero decir, del diario EL PAIS), no sabía de la existencia de don Enric, pero tras leerme varios de sus artículos en la cosa de la internet y varias entrevistas y hasta sus opiniones en un chat en el diario rival de EL MUNDO, me parece que no lo hace mal, cosa que con lo que está cayendo, ya es digno de admirar. Cito aquí un párrafo suyo que me he encontrado en una entrevista con el que estoy completamente de acuerdo: “En España no existe una “Gazzetta” o un “L’Equipe”, lo que hay son boletines de forofos. Estoy convencido de que un diario deportivo serio, bien escrito y sin furores pasionales sería viable.”

Con esto quiero señalar que todos tenemos buenos y malos días, teorías estupendas y otras manifiestamente mejorables, crónicas que salen bordadas y artículos que mal rayo los parta. Refiriéndonos al que criticas, me sumo básicamente a lo que dices: por mucho desmadre y asnalfabeto que pulule por el mundo del fútbol, razones y no milagros, hay para justificar o aclarar los éxitos o fracasos de la mayor parte de los equipos. Hoy día demasiada gente usa y abusa de interpretaciones milagreras, ocultistas y esotéricas, pese a que la ciencia está en su máximo esplendor. Mucho me temo que si don Carlitos MArx viviera en esta época se ganaría la vida echando el tarot a los telespectadores.

El futbolín es más simple que el mecanismo de una goma de borrar, pero aún así siempre tendrá alguna interpretación si no científica al menos causal y lógica entre la planificación y los resultados finales, entre la táctica y estrategia desarrollada y los resultados conseguidos, entre una política económica, de fichajes y de trabajo concienzudo y que el equipo gane al menos una copichuela o un copón. Cierto que cada vez hay más burros a los que les suena la flauta por casualidad y se hacen de oro, pero pensar que todo es puro azar ya es demasié… Algunos calzan un relativismo superlativo que no comparto, sobre todo porque sólo lo aplican a lo que les interesa.

Comentario de la aguja

Parece que el tal Enric tiene una pléyade de seguidores entusiasmados. Y parece que el tal Enric es conocedor de las pasiones que levanta. Todo apunta a que se está construyendo un boom mediático.

La entrevista a la que haces referencia está en la web Diarios de fútbolweb que intenta pasar por una bitácora mitad website mitad bitácora, pero esa es otra guerra— y que cuando tenga un rato de más leeré con atención (entrevista que no he tenido empacho de enlazar desde aquí).

Pero, como ocurre en muchas facetas de esta vida, las cosas que nacen de la nada y alcanzan el estrellato acaban perdiendo relación con sus orígenes.

Yo sólo aviso de que este artículo en concreto es un fraude escrito con muy buenas letras. Otros, más hoscos que yo, dirían que es un engañabobos.

Habrá que ir con cuidado, no nos vayan a enchufar ideas e ideales descabellados desde un púlpito adornado de flores.

También es casualidad que yo haya ido a topar con el peor día del amanuense en mi primera visita a sus verbosos escritos. Le seguiré la pista, aunque desde ahora con cierta distancia y desconfianza.

Lo dicho; cuando uno escribe ha de imponerse el límite del conocimiento real que tiene de aquello sobre lo que escribe. Mayormente si lo hace en un medio de comunicación de masas como es El País.

 
 
Comentario de Miguel Gutiérrez

@ la aguja

En Diarios de Fútbol no intentamos pasar nada por nada.

Un blog, hasta donde yo sé, no deja de ser una página web con una serie de características que creo que DDF cumple: comentarios, RSS, enlaces, orden cronológico inverso, etc. Comenzamos esta aventura en septiembre y desde entonces nos hemos dedicado a añadirle al blog cosas que creemos que pueden ser interesantes. Y lo seguiremos haciendo. Llámanos blog, llámanos web o llámanos como mejor te parezca, eso a mí me parece un debate estéril (aunque respeto que a otros no), pero de tu comentario podría deducirse que estamos haciendo algo malo, engañando a la gente o algo así, y yo no creo que haya para tanto.

Un saludo.

Comentario de la aguja

Lamento tu enfado Miguel. No era mi intención ofenderos.

Mi acotación se inscribe dentro de un debate más amplio, y para nada peyorativo. Ocurre que las bitácoras deportivas no pueden sustraerse al debate sobre los medios y las nuevas tecnologías (de hecho están dentro de ese debate).

Como bien defiendes, te da igual el nombre que se os dé. Los nombres no son más que etiquetas.

El tamaño de vuestro trabajo quizá sobrepase lo que es o no es una bitácora (no me corresponde a mí decidirlo).

Estamos en una etapa de cambios que se suceden a una velocidad de vértigo. El nombre que el tiempo acabe dando a vuestro sitio (que quizá acabe llamándose blog, por eso digo que esa es otra guerra) es algo que tanto tú como yo estamos lejos de poder adelantar.

Hay que diferenciar la crítica que aquí se hace al autor y al artículo censurado, de este párrafo concreto en una de mis respuestas. Y me parece ver que tal vez tú no has establecido del todo esa diferencia.

Aquí no se ha criticado para nada vuestro trabajo. Sólo se ha acotado sobre un aspecto más bien teórico del debate sobre blogs o bitácoras.

Y si para muestra te vale un botón, te daré la dirección de la web del club deportivo al que pertenezco.

Está realizada con PHP-Nuke, y tiene también todo eso que dices que tiene vuestra bitácora: “comentarios, RSS, enlaces, orden cronológico inverso”, y muchas cosas más (bueno, no tiene RSS, sino que tiene implementado otro sistema de sindicación que se llama backend). Pero a mí no se me ocurriría hacerla pasar por un blog, sin embargo ahí está recogido nuestro trabajo.

Que conste que últimamente ha tenido pocas actualizaciones, pero “esa es otra guerra” ;-) que estamos lidiando —abandonamos la vía federativa para la promoción de nuestro deporte—: Flagasturias.

Espero que se te pase pronto el cabreo, hombre. Además, tengo a DDF en mi lector de feeds: RSSfácil. Si me disgustara vuestro trabajo no os tendría ahí.

 
 
Comentario de Miguel Gutiérrez

¿Cabreo? En absoluto. Tampoco he pensado que pretendieras ofendernos ni he dicho en ningún momento que hayas criticado nuestro trabajo. Sólo he querido aclarar una frase que pensaba que podía llevar a confusión: “Web que intenta pasar por una bitácora,”. DDF, como digo, no “intenta” dar gato por liebre ni web por blog. DDF es lo que es, y me alegro de que lo tengas entre tus lecturas. Un saludo.

Comentario de la aguja

Dime si estás satisfecho con el cambio que he hecho en esa frase concreta en el comentario de más arriba. No tengo problema en tratar de que quede a gusto de todos.

Comentario de Miguel Gutiérrez

Creo que así es más acertado.

Muchas gracias por la molestia que te has tomado. Un abrazo.

 
 
 
Comentario de Miguel Gutiérrez

Es que la notificación de otros comentarios es una función muy útil :-)

Aclarado todo, insisto. Saludos.

 
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