Una buena bitácora deportiva que sigo es Con perdón…, publicada bajo el pseudónimo —supongo— de Obradek. Una de esas escasas bitácoras deportivas de periodistas que el lector encontrará en mi blogroll deportivo.
Los artículos de Obradek versan las más de las veces sobre fútbol, aunque en la mayoría de la ocasiones ofrece una visión personal y distinta del hecho analizado, ya estuviera consumado, sea actualidad, o se trate de un futurible.
En el artículo titulado La hora de ser valientes el articulista arenga sobre la necesidad —y obligación— que tiene un equipo profesional español para denunciar ante la mal llamada justicia ordinaria una situación que vengo criticando desde hace tiempo en esta Aguja de Bitácora.
Quiso la casualidad que a los dos días de escribir el artículo Gasolitis un jugador del equipo profesional aludido se lesionara de gravedad disputando un encuentro con la selección de la federación de fútbol su país.
Este equipo profesional apodado “el Pupas” por sus propios seguidores, y desempeñando una vez más el rol victimista en el que se ha encasillado, ha puesto el grito en el cielo asegurando que va a denunciar ante esa justicia ordinaria —incongruente eufemismo esto de la justicia ordinaria— a la federación española como organizadora del encuentro internacional y a la federación argentina en la que jugaba su deportista estrella, y que por aquellos pagos adopta el formato de asociación y no de federación.
Arguyen que se ven privados de un jugador muy valioso por lo que resta de la liga —que acaba de empezar— y eso les supone además un quebranto económico del que nadie les va a resarcir.
El amigo Obradek —espero contar con su permiso para catalogarlo como amigo— pedía en su artículo a los dirigentes de ese equipo que no dieran marcha atrás en sus pretensiones.
A la pantomima de los llantos y del desgarro de vestiduras se sumaron los otros dos primeras de la ciudad del equipo afectado.
Y a un servidor, que se amosca en las cosas del deporte y que se las da de observador y de analista, le parece que sería de aplicación a estos vocingleros aquel sabio refrán castellano que dice perro ladrador, poco mordedor.
Y es que tengo comprobado que quien tiene intención de denunciar ante la Justicia —con mayúscula inicial y sin adjetivar— el atropello del que es objeto, no escandaliza, y se persona silente en las oficinas del Juzgado para que se instruya expediente y el caso inicie los trámites que debe seguir cualquier querella para llegar ante el Juez que deba dictar sentencia.
Pero, ¿por qué digo que los dirigentes del equipo profesional no tendrán intención de denunciar situación alguna? Pues porque saben que su alegato no prosperará, y empecinarse con el asunto les puede costar más dinero y aún un disgusto gordo.
A pesar del apoyo verbal de dos equipos de primera división de fútbol, son conscientes de que van a quedar solos ante la omnipotente, omnipresente y omnisciente UEFA.
La federación argentina ya se ha desentendido argumentando una normativa FIFA, entidad internacional que monopoliza el fútbol profesional.
Por cierto, bien reciente y aún inconcluso está la amenaza que la UEFA, secuaz ejecutora de la FIFA, lanzó a la federación portuguesa de fútbol.
Allí existe un problema con un equipo recientemente descendido que había recurrido a esa justicia ordinaria por un quítame allá esas pajas de una alineación indebida que les había supuesto la pérdida del partido y, como consecuencia de quedarse sin los puntos, el descenso a la segunda categoría nacional portuguesa.
Como la negociación se había roto habida cuenta de que el presidente del club descendido no atendía a razones y amenazaba con mantenerse en sus trece, los dirigentes uefos entendieron que era el momento de dar un rodeo y evitar coger el toro por los cuernos cual forcaos en la plaza.
Traspasaron el problema a la federación portuguesa con un: “si ustedes no consiguen que ese club retire la denuncia ante los tribunales portugueses, a nuestro organismo no le quedará más remedio que sancionar a la federación a la que está afiliada el club rebelde y no podrán jugar encuentros internacionales ningún equipo portugués ni la selección de la federación portuguesa”.
Y se quedaron tan anchos los tíos ante lo que yo tildo de manifiesta extorsión. Extorsión a la acción de la Justicia; extorsión a los derechos de una entidad privada; extorsión a una federación que, como entidad privada, no tiene potestad para retirar los derechos constitucionales a otra entidad privada.
Mientras, los poderes públicos europeos asisten indolentes ante tal amenaza hecha pública sin sonrojo alguno.
Un organismo internacional que dice regirse por normas democráticas, y que tiene representación en países democráticos —el común de los países europeos— a través de las federaciones nacionales con el consentimiento de sus respectivos gobiernos (al menos en España la afiliación a una federación internacional por parte de una federación deportiva española debe contar con la aprobación del CSD), tiene la desfachatez de amenazar a toda una federación nacional y a sus otros miembros afiliados con la exclusión porque uno de sus integrantes ha decidido hacer uso de aquello que le es garantizado por el Estado de derecho que le asiste en su país.
Sabiendo esto, ¿cómo va el equipo profesional español a tomar una vía para la que ni tan siquiera contará con el apoyo de las Instituciones gubernamentales de su propio país cuando sea extorsionado su derecho de acudir a los tribunales?
27 de octubre de 2006
http://www.agujadebitacora.com/2006/10/extorsion/trackback/(coloca el cursor sobre las estrellas que desees otorgarle y pincha)





= ¡tonterías! |
= pues no |
= tal vez |
= así es |
= ¡lo has clavao!
![]() Versión imprimible |
![]() Deja tu opinión |
![]() ¡Comparte! |
![]() Leer comentarios |
|
Anterior : « Bulos y dilema |
Posterior : Contra-informe » |





(Jean Dolent)





: «









Tal y como lo planteas es cierto que se puede decir que hay extorsión. Habría que ver cuál es la versión de ellos.
Tu amigo Obradek sólo dice que deben denunciar la situación y pedir una indemnización. Como siempre (y es lo que me gusta de esta bitácora) tú vas más allá.
Es cierto que lo que está ocurriendo en Portugal no es de recibo en ninguna otra actividad humana. No me imagino que en el mundo laboral, en el comercio, en el mercado inmobiliario, en el financiero, o en cualquier otro ámbito económico, a alguien se le impida acudir a los tribunales bajo pena de sanción.
Lo que me parece raro es que todos estos equipos profesionales, con abogados que cobran por minuto, no lo hayan puesto ya en conocimiento de la Unión Europea.
Si estás en lo cierto, y se dejan avasallar, entonces los equipos profesionales tienen doble culpa. Primero por no protestar, y segundo por aceptar el chantaje.
No creo que haya mucho margen para que haya una versión de ellos. Las pruebas están ahí, en Portugal.
Lo que sí pueden dar es una explicación, pero no sé si eso a un tribunal le bastaría. Supongo que hablarían de la unidad del fútbol y de cosas así. Hace tiempo que vengo diciendo que el deporte profesional es una actividad económica, y como tal debe ser tratada.
Si los equipos profesionales aún no han denunciado es porque no hay corporativismo en el fútbol profesional.
¿Por qué no hacer como en Fuenteovejuna, todos a una?
Eso sí que sería presentar un frente común y coherente; y ahorrarse dinero. Pero son demasiadas vanidades y demasiados egos para ponerlos a tirar de la misma cuerda.
Como dices tú, son doblemente culpables. Tengo un amigo que diría: “que se jodan”.
Si la cosa sería bastante fácil. Un equipo valiente (y de los grandes, claro, no el Poca Cosa Club de Fútbol), y el At. de Madrid lo es, coge y se va a los tribunales reclamando lo que le corresponde. Y en el mismo viaje, al tiempo que reclama la pasta, pone una denuncia a la FIFA, a la UEFA, a la FEF y a las madres que las parió por chantaje, extorsión y mafioseo. Coge a sus aficionados y los convoca cada quince días a una manifestación… Declara personas no gratas a todos los miembros de estos putiferios internacionales y sus delegaciones nacionales, en la página web del club exhibe sus caretos con la palabra WANTED y una recompensa de seis mil euros para el socio que los cace, vivos o muertos. En fin, no quiero dar más pistas porque luego dicen que soy un exagerao, pero ante la mafia -aunque sea la peloteril- hay que conbinar lo judicial con los métodos tradicionales de lucha. Hombre, lo del cazarrecompensas es muy peliculero (en realidad es una sátira un poco gruesa), pero que hay métodos para intentar entrar en razón a estos filibusteros, vaya si las hay. Pero si no se atreven ni con el más elemental de irse al juzgado de guardia y verlas venir…
Como le digo a contrapunto, no hay corporativismo. Mientras el problema le ocurra a otro…
Ocurre que mientras se dicta sentencia, el equipo profesional estaría sancionado. Después debería presentar otra denuncia por haber sido sancionado por acudir a la Justicia. En definitiva, que el equipo profesional se vería privado de los beneficios FIFA y UEFA durante dos o tres años.
(Notad que hablo de “equipo profesional” y no de “club”).
Lo peor, la falta de apoyo que encontraría en las instituciones de su propio país. No he visto que el Gobierno portugués haya dicho ni una sola palabra.
En parte porque, consecuentemente, no va a meterse en los devenires de una entidad privada. Y en parte porque la Unión Europea tal vez esté por la labor de apoyar las pretensiones de la UEFA e ir más allá.
Pero de eso hablaré en el próximo artículo… (creo que os sorprenderé).
Quitadle la aureola de federación a la UEFA y se quedará en un negocio monopolizado (son los únicos sin permitir la competencia), extorsionador (sanciona a aquel de sus miembros que la denuncie ante la Justicia), pirático (se apropian de la mano de obra de sus asociados para beneficio propio) y dictatorial (las normas se imponen).
Los asociados de la UEFA que sí tienen peso en las Asambleas son las federaciones nacionales europeas, pero éstas no arriesgan ni un sólo duro. Los que arriesgan su capital —los equipos profesionales— deben acatar las normas impuestas (para muestra el caso comentado) por los que sólo están para recaudar —las federaciones amateur.
Todo un poema. Pero el fútbol es así.
Es una veradera vergüenza como se maneja la FIFA con respecto a no poder concurrir a la Justicia bajo ningún punto.
En la cuestión de ceder a futbolistas a sus selecciones se produce todo un tema: los clubes quieren que “se los llamen” cuando hay que valorizarlos para venderlos, pero eso significa ciertos riesgos…. que se cansen (por viaje o juego) o que, como en este caso, se lesionen. Sin duda va a haber que legislar sobre los derechos de cada parte en este tema.
Leonardo, atención al artículo que subiré hoy.
Todo apunta a que este punto vaya camino de resolverse favorablemente a los intereses de la UEFA. Aunque bien podría darse una vuelta drástica, precisamente por revolver el panal.
Yo me mantengo en mi postura de que el asunto de las selecciones nacionales es un secuestro laboral. No pagan ni un duro por los servicios del jugador, ingresan los beneficios, y en caso de platos rotos no quieren saber nada.
Un saludo desde el otoño boreal para la primavera austral (ya ves que este otro asuntillo de nuestro planeta a mí me tiene cogido… He de irme algún día de vacaciones a esa parte del mundo para sentir en carnes propias esas diferencias con esta otra parte :-)).