Competición y público
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Lo diré por enésima vez y sin desfallecimiento:
LAS COMPETICIONES INTERNACIONALES NO ENFRENTAN PAÍSES, ENFRENTAN FEDERACIONES.
LAS SELECCIONES NACIONALES NO REPRESENTAN A SU PAÍS, REPRESENTAN A SU FEDERACIÓN Y A SUS PRACTICANTES.
No aprobaríamos que una supuesta Asociación Española de Magos (¹) pretendiera representar a España. Sí entenderíamos que representara a los magos españoles.
La competición no es privativa del deporte; se da también en otras facetas no deportivas. Competiciones tan lúdicas y recreativas como el mismo deporte.
Existen asociaciones españolas de juegos de mesa, de juegos de cartas y de wargames, en las que se selecciona al mejor mediante un procedimiento de eliminación: el campeonato.
Estas asociaciones mantienen una competición nacional, y los campeones acuden a los torneos europeos y mundiales, donde se ganan mayores primas que en algunas modalidades deportivas, como en el juego de cartas coleccionables Magic.
La diferencia de este mundillo con el deporte —un mundo oculto porque los medios de comunicación no se hacen eco de estos campeonatos— es que los gobernantes aún no se han arrimado para hincarle el diente al pastel.
En cuanto la prensa dedicara esfuerzos a informar del campeonato del mundo de damas polacas, de go, de Monopoly, de Scrabble, de bridge, de mus, de Magic o de Scalextric, los políticos asomarían su nariz por las mesas de juego.
Y para la foto acudirían con una subvención bajo el brazo. Subvención económica —dicho sea de paso— que no sale del bolsillo de ellos, sino del de todos nosotros.
Pero para que la prensa se digne prestar atención a un mundo lúdico y competitivo hace falta cierto volumen de demanda por parte de los aficionados.
Éstos se dividen en dos: los entendidos, que disfrutan con las posibilidades tácticas del juego, y los neófitos, que se acercarán atraídos por el espectáculo que se les brinda.
Si se consigue mantener la atención de los últimos, acabarán convirtiéndose en aficionados entendidos y garantizando su audiencia. Así es como el deporte —y no todas las modalidades— ha captado la multitud de seguidores que hoy en día tiene.
Quien piense que es una quimera que la competición lúdica de la que hablo más arriba alcance la aceptación popular, que le dé tiempo al tiempo. Todo se andará.
Ya se retransmiten en cadenas deportivas campeonatos de póquer. La Federación Internacional de Bridge está reconocida por el COI. Se televisan campeonatos europeos de dardos. Billar y ajedrez son considerados deportes, ¿por qué no las damas polacas o el go? En fin, todo se andará.
El fenómeno deportivo ha ido concitando desde sus inicios la atención del público por la expectación de la competición. Y los Estados, allá por la década de los años treinta del siglo XX, vieron en él la oportunidad de reforzar y exaltar los nacionalismos de la época… 8·
El problema de no diferenciar la clara de la cáscara es que uno puede acabar comiéndose la cáscara. El vulgo sigue creyendo que todo lo que sale en el periódico es cierto. Y si aparece en televisión es palabra de dios. Luego no nos quejemos de que nos dan gato por liebre.
He tratado de reflejar en otras facetas del homo ludens la inconsistencia de considerar que las federaciones deportivas representan a países (¡hasta ahí podríamos llegar!).
Ni los muchachitos que volvieron de Suecia con el rabo entre las patas representaban a nuestro país, ni el campeón nacional de Magic, de Monopoly o de Scrabble, representa a España.
Y es que uno oye por la televisión tantas chorradas que opina que quien las dice se está comiendo la cáscara. Y si lo dicen en la tele…
←(¹) Los magos a los que me refiero son los de los cuentos de fantasía. Sí existe, con gran éxito y actividad constante, la Sociedad Española de Ilusionismo.
13 de octubre de 2006
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El negocio del siglo »
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Pero por mucho que lo digas una y otra vez, el pueblo sigue caracterizándose por su enanez mental. El programa que comenta Juan Puñetas, y que no se merece ni un ápice de publicidad, fue indigesto, atorrante, cansino, aburrido, repetitivo y aún le caben muchos adjetivos más, ninguno halagador.
Parece mentira que unos periodistas como los que allí había se puedan sentir orgullosos de un trabajo tan vulgar como ese.
Pues tenía una diatriba preparada sobre el programilla ese del que me tuve que tragar algunos retazos al estar en un establecimiento con un amigo.
Pero no sé si terminarla. Quizá por eso que dices, porque no se merece ni un ápice gratuito de publicidad.
Al asunto del periodismo deportivesco amarillo habría que ponerle coto. Quizá el Gobierno en base a no sé que ley. Indagaré en el asunto ;-)
Es muy dificil hacerle entender a la gran masa eso (de que se representan federaciones no países); quizá ayude ínfimamente un poco a ejemplificar la situación el caso, de por citar uno muy conocido, el color de la indumentaria que utilizan los italianos (azul) el cual no corresponde a su bandera nacional.
Sobre el tema de las indumentarias tenía yo pensado escribir algo relacionado con la vestimenta de las selecciones españolas. Pero hacer una pregunta en tres párrafos no es mi estilo :-)
Me gustaría saber cómo se está viviendo en Argentina el asunto de la lesión de Maxi Rodríguez. Creo que viene muy al pelo de lo que estoy comentando estos días. Por aquí se están encendiendo los ánimos de los dirigentes de los equipos profesionales.
Pero la revuelta debe llegar a Estrasburgo. La UEFA tiene acoquinados a los equipos y a las federaciones.
Es curioso; esta semana estás sermoneando sobre el papel que desempeñan las selecciones nacionales, sobre la conveniencia de reconsiderar posturas, y sobre los peligros que supone la cesión de deportistas profesionales…, y un jugador argentino que juega en un equipo español va a jugar con la selección argentina contra la selección española en un partido disputado en España y se lesiona para seis u ocho meses.
Ya me contarás.
Pues no hay mucho que contar. Ya lo decía Juan Puñetas en nuestros respectivos inicios y corteses intercambios de presentaciones de esta temporada. Hablaremos sobre lo mismo, porque los problemas del deporte se repiten y se repiten (no eran sus palabras textuales, pero creo recordar que sí su sentir).
Pues hay dos opciones. O escribes un artículo y lo guardas hasta que surja la oportunidad en cosa de un mes (con un par de retoques queda ajustado al asunto del momento), o escribes un artículo y lo publicas, que en cosa de un mes cobrará actualidad.
Éste ha sido el caso, lo que ocurre es que ha cobrado vigencia en la misma semana. Yo escribía sobre Pau Gasol y su lesión, y ahora se lesiona Maxi Rodríguez. Y la semana que viene le tocará a otro, aunque tal vez no tenga relación directa con el deporte español.
Lo interesante ahora será ver los movimientos que parece que tímidamente comienzan a verse (ver el enlace que le dejo aquí arriba a Leonardo).
Y habrá que seguir lo que se mueve al otro lado del Charco. Si consiguen ponerse de acuerdo estas dos iniciativas privadas será viable un cambio de paradigma en el deporte profesional.
Es vergonzoso que haya obligación (al menos en España) de acudir a las convocatorias de los equipos nacionales. Va a ser que lo de que existe libertad es sólo un escaparate.
Aquí tiene el amigo Lissavetzki (¡me he aprendido la grafía!) un asunto en el que ser un campeón, y dejarse de tocar las pelotas y los tubulares con el asunto del dopaje, en el que lo mejor que puede hacer es pasar desapercibido.
¿Y que quiere decir ese ocho en negrita seguido de un punto?
Pues si pones el cursor encima te saldrá un mensaje con su significado. Es uno de esos primitivos símbolos (ahora hay cientos y se representan incluso con gifs animados) que pretenden demostrar sentimientos o estados de ánimo al escribir.
El signo cómplice del guiño ;-) o el signo de la sonrisa :-) o el signo del disgusto :-( o el de la carcajada socarrona :-D o el de la carcajada a mandíbula batiente X-DD
Pues éste del ocho y el punto es el del asombro, con los ojos muy abiertos y la boca cerreda 8· Entorna la cabeza hacia la izquierda y mira esos símbolos como si estuvieran tumbados.
Por cierto, y al hilo de la contestación de arriba. Tengo escritos dos artículos sobre el dopaje. Ya estaba programada su publicación (esto del CMS del WordPress es simple y efectivo) y la estoy postergando por una cosa u otras.
Pero hace tiempo que no se habla del dopaje en los medios; digamos que ha perdido virulencia. Pues eso quiere decir que falta poco para que nos vuelvan a asombrar con otro asunto de dopaje. Ahora te pondría el signo del asombro con los ojos y la boca abiertos 8-O
Creo que si entras en el enlace a la Hemeroteca verás que ya están programados los artículos (el fallo es del plugin —no del WordPress— que me lee todos los artículos que aparecen como publicados sin tener en cuenta la fecha).
Pues “ya te he contado”, amigo clavo.
Nos metemos en unos berenjenales, amigo Luis… ¿Pero qué trabajo nos cuesta decir sí boana, amén, claro, por supuesto, de acuerdo, tiene toda la razón, a sus órdenes, vale, OK, pues sí, estupendo, correcto, jamalají, de puta madre…? ¿Ves qué fácil? ¿Para qué calentarnos el cocotero si con una o dos palabras se queda uno descansando y feliz? Cualquier día de estos me descuelgo por el Arco con un artículillo antológico dedicado a quienes piensan por nosotros, juegan por nosotros, rezan por nosotros, informan por nosotros y se ríen de nosotros. Y tras la dedicatoria, un sencillote y diáfano adjetivo, escogido de entre esta ristra: sí boana, amén, claro, por supuesto, de acuerdo, tiene toda la razón, a sus órdenes, vale, OK, pues sí, estupendo, correcto, jamalají, de puta madre..
Oye, Luis, estoy seguro que esa noche me voy a ir a la cama más contento que unas castañuelas, aunque no sepa tocarlas. Feliz por haber cumplido con mi obligación de tío responsable, objetivo, cabal y tragaldabas. Todavía está lejos la caída paulina del caballo pero la carne es débil y cualquier día de éstos San Cucufato nos deja en la estacada. Porque es que nuestra supervivencia ya empieza a ser un milagro…
Lo cierto es que no valgo para ser aplaudidor. No lo llevo en la sangre. A lo mejor es que me falta el gen seguidista, como si fuera un defecto de fábrica… ;-)
Pero creo que no eres del todo sincero cuando dices que el día que escribas ese artículo dormirás a pierna suelta. Más bien se te soltará la pierna de los calambres espasmódicos que tal actitud, contranatura en una persona de tu intelecto, provocarán en tu rebelde cuerpo.
Piénsalo bien antes de hacerlo, porque te veo publicando oraciones a San Cucufato en los diarios deportivescos presa de tu remordimiento.
Personalmente disfruto tanto viendo una retransmisión de póquer como de golf (:-P). Pero sí creo que me sentaría a disfrutar de una retransmisión de Magic, juego al que últimamente le dedico unas cuantas horas a la semana.
En fin, que con lo asequible de algunas herramientas (cámaras, micrófonos) y de algunos medios (cadenas de TV online), el escaso arsenal necesario para la producción, el lanzamiento de la cultura del ocio (que a buen seguro acabará siendo subvencionada por alguna Junta autonómica) y un buen locutor, te veo de aquí a un par de añitos más contento que un niño con zapatos nuevos al realizarse tu sueño de ver en directo el mundial de ajedrez.
Por de pronto a ver si te retransmiten el Torneo de Linares. Es fácil, si los propios organizadores se lo proponen, emitir por Internet las partidas. Si me contratan, yo mismo me ocuparía de ello.
Tienes toda la razón… Me ha sorprendido un texto tan bien explicado, clarito y con tantas referencias.
Además de que estoy completamente de acuerdo con todo lo que he leído.
Te seguiré de cerca…
Hola rafa06. Agradezco el comentario y celebro que coincidas conmigo.
La verdad es que este texto ha tenido más referencias de las acostumbradas; quizá la ocasión (con tanto juego “desconocido”) lo requería. Pero sí es cierto que no escatimo en referenciar otras fuentes.
No te cortes para decir lo que piensas si en otros artículos no coincides conmigo.
Un saludo.