Tengo mis dudas sobre que el asunto del dopaje haya sido abordado con el ánimo serio, objetivo y riguroso que se merece.

Si para muestra vale un botón, asomémonos a la web cerodopaje.com, mantenida por el CSD y en su día presentada como un proyecto de envergadura.

Si la abrimos por la página de sustancias prohibidas nos encontramos en el cuarto párrafo con el siguiente texto:

Los efectos secundarios de estas sustancias se describen a continuación. Pero, atención, sólo son algunos de entre todos los que potencialmente pueden producirse. Desgraciadamente, además de los que se citan, aún deben de tener más efectos secundarios todavía no descritos.

[los subrayados son míos]

Esta información no es seria, señores. Este texto es incientífico, que diría Juanma Lillo. ¿Piensan acaso en el CSD que están tratando con una bandada de colegiales asustadizos?

Nos dicen a renglón seguido que los potenciales efectos secundarios derivados del uso de esteroides anabolizantes androgénicos pueden ser catalogados de graves, muy graves e irreversibles en función de la dosis y su duración. ¿Cuáles son esas dosis y cuáles son los tiempos? Si no dan el dato alguien podría pensar que se refiere a más de diez años de consumo diario e incontrolado. Al final llegan incluso a hablar de contraer el SIDA como peligro derivado de su uso, lo que no hace sino confirmar el tono alarmista que impregna esta página oficial.

Nos dicen también que estos esteroides pueden dejar secuelas virilizantes como:

[…] acné, hipertrofia del clítoris, desarrollo de caracteres sexuales masculinos.

¿Pero de verdad piensan en el CSD que unos granos vayan a echar para atrás a quien desea ser campeón de Europa? La hipertrofia del clítoris, por su parte, podría ser percibida por algunas personas como algo deseado siempre que este órgano mantenga su función, de lo que no se nos informa negativamente. En cuanto a los caracteres sexuales masculinos…, bueno, un poco más de vello en la cara no asustará a quien ha dedicado su vida a ser campeón del mundo.

Se nos habla un poquito más abajo de un gran tabú en el mundo masculino: la esterilidad y la impotencia.

A estas alturas de la película cualquier deportista sabe que toda esta relación de efectos adversos se darán en función de la ingesta, de la persona, de la duración del tratamiento, y que mayormente se darán efectos temporales y en diferentes grados.

Puede el lector seguir leyendo esa página y se dará cuenta de que todo el texto adolece del in-cientificismo que pretendía reflejar Lillo en su desafortunada frase. Al menos para mí queda claro que este texto admonitorio no es más que un asustamonas.

Pero, a dios gracias, hoy en día nuestra juventud está muy espabilada. Antes de explicarme, leamos el prospecto de la inocua aspirina.

4. POSIBLES EFECTOS ADVERSOS

Como todos los medicamentos, ASPIRINA® ADULTOS 500 puede tener efectos adversos.

Los más comunes son: molestias gastrointestinales, erupciones cutáneas, dificultad respiratoria, vértigos.

Efectos adversos frecuentes:
• Trastornos gastrointestinales, como úlcera gástrica, úlcera duodenal, sangrado gastrointestinal, dolor abdominal, molestias gástricas náuseas, vómitos.
• Trastornos respiratorios, como dificultad para respirar, espasmo bronquial, rinitis.
• Urticaria, erupciones cutáneas, angioedema.
• Hipoprotrombinemia (con dosis altas).

Y yo me pregunto, ¿a alguien se le ocurre dejar de tomar aspirinas aún leyendo esto?

¿Comprenden ahora lo que quiero decir? Se habla de “efectos adversos frecuentes” y aún así las aspirinas se despachan sin receta médica.

La información de la página del CSD no es seria, no es precisa, no disuade aunque lo pretende. Quien necesite doparse lo va a a hacer, como quien necesite tomarse unas aspirinas lo hará también.

La información del CSD es tan generalista que no es errónea; pero por el mismo motivo no es veraz (no lo es ninguna generalización).

No pretendo inducir a pensar que el dopaje no es perjudicial; tal vez lo sea, pero nadie aporta pruebas científicas. Y tengo la impresión de que en todo este asunto a alguien no le interesa llegar a la verdad.

El debate está amordazado. No hay diálogo. Nos dicen los poderes públicos que el dopaje, TODO el dopaje, es malo y punto. Pero no nos dan pruebas médicas imparciales que certifiquen que todo, TODO lo considerado dopaje, es TAN perjudicial como nos están diciendo.

Creer a ciegas o pensar con luz propia. He aquí el dilema.

24 de octubre de 2006