¿Alguien ha oído hablar de la “Tregua Olímpica”? Sí, hombre sí. A nada que hagamos memoria… Pero sólo quienes tenemos añitos como para haber acudido a aquellos colegios o escuelas en los que los maestros tenían tiempo para dedicárselo a los alumnos en lugar de utilizarlo en andar politiqueando por las salas de profesores.
A nada que hagamos memoria recordaremos que nos decían que en los antiguos Juegos Olímpicos se instauraba un acuerdo por el que durante la celebración de los mismos estaba en vigor un pacto de no-agresión entre los diferentes pueblos del Mediterráneo.
Pues el COI ni corto ni perezoso se ha propuesto rescatar semejante idea de hace treinta siglos y extrapolarla a la actualidad.
¿El motivo? Pues no sé qué decirles… Supongo que un poco de esnobismo, un bastante de afán de protagonismo, y un mucho de intereses ocultos. ¿Que cuáles? Pues no sé…, si están ocultos…
A estas alturas de la película ya sabemos que ninguna brizna de hierba del huerto del manduqueo se mueve si no sopla un viento apropiado…
¿Pero por qué este tono de mofa por algo tan loable como la instauración de una paz olímpica? Pues porque mi vena escéptica se vuelve suspicacia en asuntos de este calado.
Desde hace unos años el COI se ha empeñado en algo que no es más que una utopía. Y le están secundando la ONU y la UNESCO. Según nos cuentan en esta nota de prensa, hay mucha gente apoyando semejante idea. Nos dicen que han suscrito manifiestos en esta línea neopacifista más de 10.000 personas de todo el mundo.
Pero me asalta una duda ingenua: ¿cuántas son las personalidades que aún faltan por firmar este tipo de manifiestos?
Y se me ocurre otra cuestión más. En caso de que durante la tregua un país no-firmante agreda a un país firmante, ¿este último pondrá la otra mejilla o se quedará de brazos cruzados?
Creo recordar que la “Tregua Olímpica” la observaba una parte muy pequeña del mundo; concretamente un sector del mundo mediterráneo. Trataban de no ser objeto de maldiciones, como el mosqueo que el dios Zeus se cogería con quienes no respetasen el pacto. ¿Por qué iban a mantenerla otros pueblos a los que la fiesta con Zeus ni les iba ni les venía? Se trataba de una paz interna, no de una tregua universal.
Si pensamos en el mundo actual, ¿por qué iba nadie a dejar para otro día la oportunidad de bombardear a su semejante? ¿Por un ideal? ¿Y esperar a que el vecino se rearme o encuentre alianzas? ¡Quia!
Y ya que el COI se está volviendo tan político aventurándose más allá del mero deporte —que es lo único a lo que debería dedicar sus esfuerzos esta organización— les lanzo dos nuevas preguntas: puesto que han otorgado a los chinos la celebración de los próximos JJOO, ¿les exigirán que dejen de ejecutar a sus compatriotas mientras duren los fastos olímpicos de Pekín 2008? ¿La tregua alcanzará a la ocupación de China en el Tíbet?
Hablando de la vis política que está adquiriendo el COI, aquí tienen ustedes uno de esos intereses inciertos de los que les hablaba al principio: el COI como potencia mundial supra-Estados. Sumemos a ello el arribo que están haciendo a este organismo los ociosos de sangre azul que están viendo mermado su poder influyente y tendremos un cóctel para beber despacito.
La majadería que supone hablar de una paz mundial a cuenta de los JJOO no destila ya tanto altruismo y filantropía si sopesamos que nos pueden estar vendiendo un burro viejo como si fuera uno joven. Tan viejo como el caballo de Troya, pero los pobres mortales, alejados del Olimpo que son los círculos de influencias, nos dejaremos engatusar una y otra vez por la misma celada.
¡Qué idea tan bonita esto de la “Tregua Olímpica”! ¡Los pueblos del mundo por la paz! Imagino que saltará en breve alguna ONG de iluminados vistiendo blancas túnicas vendiéndonos pegatinas con un lema y un emblema muy pacíficos. Y ya está; todos a darnos besos y abrazos y a decirnos que nos queremos durante los JJOO ¿Bonito verdad?
Pero lamentablemente el mundo ya no gira así, si es que alguna vez lo ha hecho. Porque si fuera posible una tregua durante la celebración de los JJOO, ¿por que no extenderla a todo el año olímpico? Y una vez hecho, ¿por que no prorrogarla indefinidamente año tras año?
Por eso, por lo utópico e irrealizable de la idea, a mí me da que aquí hay gato encerrado… o burro viejo. Y es que no se mueve una sola brizna de hierba sin un viento que la sople.
Pero si usted, lector, no es de mi parecer, puede suscribirse a la Tregua Olímpica online en los enlaces de aquí abajo:
- Llamamiento al respeto de la Tregua Olímpica
- Adhesión a la Tregua Olímpica Sagrada (doc)
- Kofi Annan: Tregua Olímpica para Turín 2006
12 de mayo de 2006
http://www.agujadebitacora.com/2006/05/majaderias-olimpicas/trackback/(coloca el cursor sobre las estrellas que desees otorgarle y pincha)





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(Jean Dolent)













No sabremos si estás en lo cierto, pero ese futuro pone los pelos de punta.
Hace años ya se debatía sobre futuros similares en la Ciencia-Ficción: las Megacorporaciones.
Su poder fáctico y económico hace plegarse a los Estados, lo cual no supone ningún tipo de garantía para los ciudadanos puesto que los presidentes de estas megacorporacines no serían elegidos por los pueblos.
Sí es verdad que el COI hace tiempo que está haciendo méritos para convertirse en un poder pseudopolítico. Es de esperar que acaben poniéndoles en sus sitio.
@ contrapunto
Bueno, yo no he pretendido decir que pueda ser, sino que tal vez pudiera llegar ser…
Lo cierto es que el COI está adquiriendo un protagonismo en la vida pública no sospechado hace tan sólo seis Olimpiadas, y que se están centralizando en él ciertos personajes con inquietudes similares.
No sé muy bien qué tendrá el COI que lo hace tan goloso a estos delicados paladares, pero todo poder que escape al control de los Estados es en cierta medida peligroso.
Pensemos que la estructura piramidal del COI ha conseguido inmiscuir los Comités Olímpicos Nacionales (CON) en los foros elitistas de las naciones.
Digamos que un obrero tiene complicado pertenecer al Comité Olímpico Español (COE). Sin embargo el mismo obrero sí tiene facilidades para pertenecer a un partido político o a un sindicato. O a cualquier otro tipo de asociación amparada por los poderes públicos.
No me seas tiquismiquis. Si hay un día de la paz, un día de Europa, otro del no fumar, uno del automóvil, uno del medio ambiente, otro día del libro, un día del agua, un día de la mujer y están por venir el día del camarón, el día del tomate y el día de los guardias, a ver porqué no va a tener el COI su día correspondiente, o días, que podrían coincidir con la celebración de sus juegos olímpicos. Al fin y al cabo, como señalas, en el COI cada vez hay gente de lo más importante, así que los pobres también tienen derecho a poner su granito de arena por la paz, la bondad y el ajonjolí del mundo mundial. También existe el día del SIDA y el del cáncer, estando próxima la llegada del día de la Gripe y de la Artrosis. Y desde esta tribuna propongo que se estudie la viabilidad de establecer -algunos días del año quedan todavía libres de efemérides- el día del Barça, el del Real Madrid y el del Alcoyano. Seamos por una vez la mar de positivos, que aunque no sirva para nada queda bonito y dan puntos para canjearlos por semanas de estancia en el cielo, bajo la atenta mirada de San Pedro, una vez que nos cansemos de vagar por este mundo.
Cierto que lo suyo sería que lo que se celebra en estos días especiales (oh la lá, me olvido del día del Trabajo, en que no se trabaja, por cierto), se extendiera a todos los días del año (como apuntas certeramente), pero entonces ¿qué iba a ser de los que se dedican a la propaganda, a la hipocresía, al cínico buenismo y al padre, me confieso por mis muchos pecados? Yo lo único que hecho en falta en el largo listado de días festejables es el Día de la Gamba (a la plancha si es mejor) y el día de los tontos de capirote. Y si nos faltan días del año, no problem: declaramos medio día y media noche y ya tenemos para 730 festividades. El Puñetas, con tal de que la gente sea feliz, es capaz de pensar en positivo durante diez minutos. Amigo, haz tú también ese esfuerzo. Y que sea lo que Alá, Buda o Dios quiera…
@ Juan Puñetas
¿Juan? ¿Eres tú…?
Por supuesto que apuesto por lo de haz la paz.
Lo que no me mola es que se inviertan los papeles establecidos. ¿Por qué los líderes mundiales se dejan ir a remolque de un cada vez más poderoso organismo privado como es el COI?
En ese organismo ni nos está permitido decidir con nuestro triste voto precisamente por tratarse de una organización privada. Los políticos no lo están haciendo muy bien que digamos, pero si me preguntan yo me agarraré a aquello de “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”.
Paso olímpicamente de que el COI se erija en paladín de la paz mundial. No sé…, no me gusta. Se me erizan los pelos del cogote. Políticos del mundo a politiquear el mundo, y dirigentes del COI a dirigir el COI.
Pero bueno, el escrito de hoy no era más que un ejercicio de suspicaz proyección futurible. No hay que creérselo… del todo.
Que sí, que era yo… Lo que pasa es que -releyendo lo escrito- me parece que me he pasado en la dosis de ironía y más de un lector ya no sabrá a ciencia cierta si estoy de acuerdo con tantos Días especiales (que no lo estoy) y con la propaganda y el buenismo del COI (que tampoco lo estoy). Sé que los excesos son malos, pero es que ésto de los tropecientos Días del año (a los que quieren contribuir cínicamente los chicos del COI) invita a la mayor de las ironías. Por cierto, que frente a la Tregua Olímpica o el día de Europa, conttinúo reivindicando el Día de la Gamba. Al menos que nos llevemos algo bueno al estómago…
@ Juan Puñetas
Pues puestos a reconocer, yo entono un mea culpa por mi exacerbada suspicacia.
Hace tiempo que el COI se ha convertido en una multinacional… con cierto poder sobre los Estados. Dejaré para mejor ocasión mis disquisiciones sobre el COE.
Me sumo a esos grandes días aportando un día más por cada comunidad de mi Cantábrico: Día del Marmitako Vasco; Día de la Sardinada Cántabra; Día de la Fabada Asturiana; y Día del Pote Gallego.
Ahí queda eso y viva la España gastronómica.