Cada vez que oímos la frase que titula este artículo entendemos que se refiere al mundo gay, al mundo de los homosexuales. Pero la citada expresión encierra un valor intrínseco, por lo que me van a permitir que me adueñe de este modismo en el presente artículo y aplicarlo al mundo deportivo. Prometo que al final del artículo se la devolveré a sus propietarios.

“Salir del armario” lejos de ser una sentencia peyorativa debe emplearse con orgullo, ya que implica vencer una barrera para hacer público un pensamiento que hasta el momento ha permanecido en privado. Me parece triste el uso irónico-festivo que empieza a tomar la frase en la calle, ya que “salir del armario” supone tener valor. Pero en esta sociedad absurda donde los mediocres escalan en la pirámide social, están poco cotizados valores tales como defender con asertividad lo que se piensa o/y lo que se siente.

Los deportistas deberíamos tener un par de roncones, que dicen los gaiteros asturianos, y “salir del armario” voceando lo que decimos en petit comité.

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Y ha sido precisamente un asturiano, campeón del mundo para más señas, el que ha abierto la puerta del armario y con ello ha abierto también la caja de los truenos. Dejaremos a un lado las críticas que se hacen sobre el temperamento de Fernando Alonso; un campeón es un competidor, un luchador, y no tiene por qué encarnar a la Madre Teresa de Calcuta, quien, con todos los respetos debidos a su persona y a su obra, era un ejemplo de abnegación a seguir por quienes perdemos el tiempo en cosas banales como esta bitácora.

Desconozco si el chaval es déspota o simplemente tiene un carácter fuerte, pero reconozco el valor y los roncones cuando los veo. Y Fernando Alonso ha demostrado tener los pistones y las bielas en su sitio. Ha abierto el armario diciendo lo que todos pensamos, lo que todos sabemos, y todos los deportistas a una deberíamos haber aprovechado el momento para haber dado un paso al frente y haber salido del armario.

¿Que qué ha dicho ahora Fernando Alonso? No, ahora no ha dicho nada. Lo ha dicho hace unos meses, pero aquí en la Aguja de Bitácora a veces tenemos paciencia y aguardamos a que se sucedan los acontecimientos para enjuiciarlos con la debida perspectiva.

Aquí tienen lo que pensaba Fernando Alonso antes de proclamarse campeón del mundo de fórmula uno:

Fórmula 1 | GP de Brasil
ALONSO: “EL TÍTULO SE LO DEDICARÉ A MI FAMILIA Y AMIGOS; A NADIE MÁS”

Mañana, domingo podría firmar la proeza, en el Gran Premio de Brasil, siempre y cuando el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes) no logre sumar cinco puntos más que él.

24.09.2005
EFE (SAO PAULO, BRASIL)

Fernando Alonso (Renault) está a un paso de proclamarse el primer campeón del mundo de Fórmula Uno español y el más joven de toda la historia.

Mañana, domingo podría firmar la proeza, en el Gran Premio de Brasil, siempre y cuando el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes) no logre sumar cinco puntos más que él. El asturiano comenta una serie de circunstancias que se dieron esta temporada y con quién compartirá sus alegrías y con quién no, si gana el título.

A la pregunta de si tenía preparada alguna celebración especial si gana el título, el asturiano contestó: “No. Vendrán muchos a sacarse la foto, pero a quién tendría que agradecer o dedicar este título no es a mucha gente. Los tres años he corrido solo, con mis cosas, con mi familia y con mi sacrificio. Y si gano el título, se lo dedicaré a mi familia y a mis amigos. Y absolutamente a nadie más“.

Y a fe que lo hizo, con sus roncones y sus bielas bien puestas.

Y la cosa no sentó bien en el Principado. Perdón, no sentó bien en la clase dirigente del Principado, porque el pueblo sí salió a la calle a recibir al campeón. Pero aquello que podría haber sido el comienzo de una revolución (otra vez en Asturias) se ha ido diluyendo y no ha sido secundado ni por el propio Fernando Alonso.

Posiblemente alguien le habló al oído y le aconsejó ser dócil. Y Fernando Alonso acudió el 21 de octubre del año pasado a la martingala de los Premios Príncipe de Asturias. Y posiblemente haya sido un buen consejo. Con la docilidad se consigue llegar más lejos. Ya lo dice el refrán: “la oveja mansa, se mama su teta y la ajena“.

Es posible también que el propio Fernando Alonso, viendo la escasa acogida que sus palabras tuvieron en los deportistas españoles, haya decidido dejarse de abanderar revoluciones que ahora ya ni le van ni le vienen, y permitir que cada cual se saque sus castañas del fuego.

Lo que está ocurriendo en España es que los deportistas, domesticados por una subvención pública, no son capaces a salir del armario diciendo lo que todos sabemos y dando plantón a tanto político mediocre que quiere salir en la foto cuando todo está hecho.

Siempre habrá deportistas adocenados que son serviles con el poder establecido. Ejemplos como los que nos legaron Muhammad Alí y John Carlos y Tommie Smith (leer epígrafe El Black Power; foto de Mexico 1968 a la que se alude), que les costaron sus carreras deportivas, no abundan en el mundo del deporte.

Los deportistas españoles siguen poniendo buena cara a los políticos y son obedientes y dóciles. Se dejan llevar y traer y salen en las fotos con su carita sonriente posando con el mandamás que les ha caído en suerte.

Quizá sean ovejas mansas, pero curiosamente los que reciben subvenciones administrativas son los mismos que en petit comité se quejan y critican la poca ayuda que reciben de las Administraciones, mientras al día siguiente se prestan a que el político de turno salga en la foto junto a ellos cuando alcanzan un éxito deportivo, o acuden encorbatados a las martingalas deportivas que han proliferado por la geografía hispana.

Habrá que esperar a que se presente otra oportunidad, porque me parece que de ésta los deportistas nos quedamos en el armario. Esto de salir del armario lo dejaremos para los homosexuales, que a pesar de tener más que perder que los deportistas han demostrado tener más valor que nosotros. Mi más sincera enhorabuena por vuestra valentía, machotes.

14 de marzo de 2006