El título de hoy no hace referencia a la posada de una historia de piratas y corsarios, como podría parecer; debe hacerse una lectura literal y relacionarlo con una posible debacle en el mundo del deporte.

El felino ha aparecido muerto ayer, 28 de febrero de 2006, en la isla de Rügen, en el norte de Alemania. En principio uno más de los mil mininos que morirán a diario en el continente europeo.

Pero este gato tiene una particularidad, y es que ha muerto víctima de la gripe aviar. Y ya sabemos todos que el gato es un mamífero y no un ave.

Es el primer caso de gripe aviar que se da en Europa en un mamífero, lo que demuestra que el virus de la gripe aviar tiene la capacidad de cambiar de especie huésped, y parece que tiene la cualidad de hacerlo con preocupante facilidad.

El caso es que el pobre animal ha muerto y lo que lo trae a esta Aguja de Bitácora es que no se sabe bien cómo ha contraído la dichosa gripe aviar. Parece que por comer carne cruda de algún ave infectada; lo que sí se sabe es que ha sido víctima de una de las mutaciones más agresivas del virus.

¿Pero es que la Aguja de Bitácora trata ahora temas de biología y de zoología? Pues no, aún no. Aquí seguimos por el momento hablando de deportes (¿deporte = biología y zoología aplicada?). Pero este gatito puede suponer un desastre económico sin precedentes en la historia del deporte. Me explico.

Faltan tres meses y medio para que dé comienzo el mundial de Alemania. Si repuntan los brotes de gripe aviar en mamíferos en el país teutón, o/y si se diera un sólo caso de gripe aviar en humanos en la Alemania de Franz Beckenbauer, el campeonato de fútbol debería suspenderse por motivos de seguridad mundial.

El volumen de población que se va a desplazar a Alemania, y que llegará de las cinco esquinas del Globo, supone un riesgo cierto para la propagación del virus. Tendríamos una pandemia sin precedentes en el mundo moderno si el virus tuviera facilidades para viajar de retorno con los aficionados, periodistas, técnicos y jugadores de las selecciones nacionales a sus países de origen.

Si alguien hubiera diseñado esta bomba de relojería biológica habría tenido que medir muy bien los tiempos. A veces la Naturaleza se encarga de recordarnos que no controlamos todos los ciclos biológicos del planeta. Pero tanto si se suspende el campeonato como si se corre el riesgo anticipado en el párrafo anterior, en uno u otro caso, el daño será irreparable.

Con todo, el relacionar el eurodólar con algo tan intangible como la salud mundial es lo que a mí más me preocupa. ¿Hasta dónde llegará el compromiso y la responsabilidad de los dirigentes alemanes para con la salud mundial? ¿Cuál es el punto de no-retorno a partir del cual se cancelará irremediablemente el mundial de fútbol? ¿Uno, dos, tres seres humanos contagiados?

¿Se correrán riesgos innecesarios para la población? O, ¿cuál es el grado del riesgo real que se corre no cancelando el campeonato? ¿Nos lo van a decir?

Si se diera el caso de un sólo contagio a humanos, ¿se nos informará a los aficionados dejando que cada cual asuma un riesgo personal? ¿O se nos ocultará la aparición de un caso de gripe aviar en humanos en el país anfitrión del mundial de fútbol por considerarlo un caso aislado?

¿Por qué no se nos informa de las medidas tomadas al respecto por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para controlar los datos objetivos que nos lleguen de un país con más que evidentes intereses económicos en que se acalle cierto grado de alarma?

¿A cuánto ascenderían las pérdidas milmillonarias en eurodólares para la nación anfitriona? ¿Y cuáles serían las pérdidas para la FIFA, organizadora del evento? Y otra reflexión también importante: ¿cuánto perderá particular y personalmente cada uno de los miembros del grupo inversor? ¿Estará implicada económica y personalmente en el negocio del mundial de fútbol la persona que deba dar la voz de alarma, tomando la decisión que desencadenaría la suspensión del mundial 2006?

¿Por qué en las noticias relacionadas con la gripe aviar y Alemania no se hace mención al campeonato mundial de fútbol, aunque fuera para informar de que la seguridad en torno al evento deportivo es extrema?

Juzgo que el interés de este asunto es tal que deberían destinarse observadores independientes en Alemania desde Naciones Unidas (NU), personal de países no relacionados económicamente con Alemania.

Y destacar allí a agentes insobornables. No, no es que desconfíe de los alemanes, es que no me fío de la avaricia y de la codicia personal de cada cual, algo que es muy humano. Una buena muestra de ello puede darla el COI.

No creo que se me pueda acusar de sembrar la alarma entre la población innecesariamente. Me preocupa que puestos en la misma balanza el peso del dinero y el peso de la salud mundial, se inclinen los ánimos hacia el primero precisamente por lo etéreo del riesgo que se puede llegar a correr.

Está claro que si se diera el caso de un contagio manifiesto de la gripe aviar en la población humana no habrá dinero que pueda evitar la anulación del campeonato del mundo de fútbol.

Para mí lo preocupante estriba en que la situación se mueva más bien en los límites, y se bordeen y se permita que se sobrepase el margen de seguridad para la población por los condicionantes ya citados, que si esos límites son rebasados con amplitud.

Creo que a todos nos gustaría tener más información, pero me da la impresión de que en estos casos la información es controlada por los gobiernos y por los grupos de cabildeo que les circundan.

Permaneceremos atentos a otro evento deportivo que se desarrollará en Alemania justo el mes anterior, en mayo. Se trata de la WorldBowl, el campeonato profesional de fútbol americano, de NFL-Europe.

Es de esperar que los americanos no se vayan a casar con nadie y, si no ven la cosa muy clara, cancelen la versión europea del campeonato profesional del primo rico del fútbol inglés.

3 de marzo de 2006