Hago hoy dos reflexiones sobre sendas acciones que podríamos llamar las dos caras del espejo. Se trata de mensajes enviados esta misma semana desde un campo hacia el otro, y viceversa, por encima de esa tupida red que debe separar política y deporte. En el primer comentario un futbolista mete los pies en las arenas movedizas de la política. En el segundo, un político propone utilizar el fútbol como arma arrojadiza a la arena política. Se trata, sin duda, de sendos despropósitos.
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Sé que lo que voy a decir hoy me puede traer algún problema. Pero aún así lo voy a decir. Y es que no puedo guardarme lo que veo. De lo contrario, no tendría sentido vivir en esta república democrática que es… Internet.
Y aún así, al hecho de vivir sanamente en una Europa en democracia, esta vez saldré a favor de alguien que con sus actos atenta contra la democracia. Pero sólo porque creo que se comete una injusticia. Y es que al jugador italiano de la Lazio, Di Canio, se le está empezando a examinar con rigor cualquier gesto que haga.
A decir verdad, no lo hago por él (creo que no se merece que yo le dedique mi tiempo), sino por la Justicia. Esa Justicia con la que a veces, a quienes la aplican desde la democracia, se les va la mano y pretenden valerse de ella como si fuera un rodillo que todo lo puede pisar. Y en democracia, todo tiene sus límites. Hasta el propio sistema.
Pero mejor entro de lleno en la cuestión, porque a este paso relleno mis diez kilobytes y no he dicho nada.
Podemos ver en este vídeo la retirada del campo de Di Canio y el saludo que dedica a una rama (y digo rama porque los monos siempre están en el árbol) de la afición de la Lazio particularmente identificada con ideologías que jamás debieron existir. [Para ver el vídeo, antes hay que asumir 15 segundos de publicidad; está bien el invento].
Se ha dicho este lunes que Di Canio volvió a dedicar a esa grada un saludo fascista. Pues por más que miro y remiro el vídeo entre los segundos 7 y 12 no veo saludo fascista por ningún lado. Sí que parece en un determinado instante que la mano de Di Canio adquiere cierta rigidez… Pero ese gesto de la mano en alto lo he visto hacer a muchos jugadores en los campos españoles sin que nadie pensara ni por asomo en un saludo fascista. Es más, un gesto similar lo veo cada vez que paso por la estación del tren de largo recorrido.
Y pensé que si a Di Canio le imponían una multa por este gesto, a partir de ahora tendríamos todos que tener cuidado cuando saludamos a alguien en la distancia, porque con las nuevas tecnologías cualquiera nos puede quitar en el momento más inesperado una foto con esos aparatitos de telefonía móvil y subirlas a la ReD y pegarnos el titulito nada honroso de fascistas.
Por suerte para todos nosotros la federación italiana no ha apreciado nada punitivo en esta ocasión. A Di Canio sus aficiones extrafutboleras ya le han costado una multa de 10.000 euros. Por mí, le podían haber multado con 30.000 euros. Pero una cosa es que el tipo esté algo perdido y otra que se nos empezara a tener que aplicar a todos un miograma para comprobar la rigidez de nuestra mano cuando saludamos a lo lejos.
Y digo que está algo perdido, y lo digo para aquellos que le secunden estas ocurrencias, porque en democracia se le “toleran” ese tipo de gestos. En su tan ansiada dictadura fascista, “el Duce” no le hubiera permitido ningún otro tipo de saludo. Ni multa ni nada. De haber realizado, por ejemplo, un saludo democrático, le hubieran pasado por un correctivo como el que los regímenes totalitaristas acostumbran a dar a todos aquellos que piensan diferente.
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El segundo dislate sale de la boca de un eurodiputado. Sí, uno de esos que mantenemos entre todos los europeos supuestamente para que en el foro adecuado digan lo que pensamos los demás (lo que es harto complicado).
Leo al día siguiente: “El eurodiputado Cohn Bendit propone plantear excluir a Irán del Mundial 2006”.
Este señor, cuyos galones parece ser que le vienen de mayo del 68 francés, galones, dicho sea de paso, algo ya caducos para el siglo XXI, tiene la feliz idea de utilizar un movimiento deportivo para tratar de solucionar lo que él y sus colegas políticos (del signo que sean) no han sabido resolver.
Y el tipo se ha quedado tan ancho, esperando seguramente a ser homenajeado por la feliz ocurrencia.
Seré breve porque el asunto anterior ya me ha ocupado bastante papel (bytes, quiero decir). En primer lugar, la idea se asemeja al boicot que el mundo del deporte hizo a Sudáfrica con motivo del Apartheid y de la segregación racial en aquel país.
Creo recordar que la propuesta surgió desde el mundo del deporte, y no por imperativo del mundo de la política (agradecería cualquier corrección en este sentido). Pero además, se olvida este estudiante del 68 que existe una diferencia sustancial. En Sudáfrica los Derechos Humanos habían desaparecido. En el conflicto árabe-israelí no hay Derechos Humanos oprimidos por un poder central. En todo caso, habría que prohibir a ambos países la competición internacional mientras no resuelvan sus disputas.
Quiero decir, por si no se me ha entendido, que en este conflicto hay dos partes que se oprimen una a la otra. En el problema racial sudafricano solamente era un sector de población el oprimido por su propio gobierno.
Pero hay algo más que no quiero dejar escapar. Este mozalbete metido a la política, con sus galones ganados en las barricadas del 68 en un mundo que ya ha dejado de existir, ha caído en el mal que encarna toda esa cúpula de políticos decrépitos que él mismo trata de combatir desde su alineamiento. Se creen que pueden ser dueños de todo lo que ocurre bajo la capa del cielo.
Señor Daniel “el Rojo”, ¿es usted tan torpe que no ve que la FIFA es un organismo políticamente independiente, y que lo que usted propone no es más que una nueva intromisión del poder político en el mundo deportivo? Si la FIFA se negara por motivos intrínsecamente deportivos, ¿cuál sería su próxima propuesta? ¿Chantajear al mundo del Deporte desde la Política y la Economía para que se aceptaran sus ocurrencias?
Y permita que le diga que comete usted otro error más, típico de esa clase política que se ha desentendido del deporte salvo para usarlo en beneficio propio: «Eso desataría un debate serio en Irán», ha dicho usted. ¿Ha pensado Su Señoría que tal vez el fútbol en Irán no mueva las mismas pasiones que mueve en la puerta de su cómoda casa?
Somos los deportistas los que tendríamos que pedirle cuentas a usted por esta memez. Pretender supeditar el movimiento deportivo (aunque sea profesional) a los intereses políticos del momento. Eso lo hicieron los dictadores del siglo XX en la Europa que conocimos (y que usted se encargó de finiquitar; mis más sinceras gracias por ello). Ahora usted propone lo mismo. Utilizar el deporte para cubrir las carencias de los políticos que comen desde Estrasburgo.
16 de diciembre de 2005
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(Jean Dolent)















Koldo, lo del Lazio me parece mear fuera de tiesto, que salude como quiera. El saludo sólo es una muestra de respeto hacia el otro, y si encima le saludas como a él le gusta, una atención. No veamos más lobos, que si encima le cuesta dinero en multas y las paga… ¿a quien molesta?.¿Tú serías capaz de pagar con tu patrimonio tus creencias?… JA
Aunque estás un poco zzzzummbaooo.
Creo que la libertad de expresión está por encima y el respeto a decir lo que pensamos. Y como con la regla de la tele, siempre te queda apagarla y mandar a la mierda tanta basura televisiva.
Unos apuntes:
- 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber ingerencias de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.
-2. Se respetan la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo.”
(Artículo II - 71; Título II concerniente a Libertades del Tratado para el que se establecia una Constitución Europea)
El Congreso no promulgará ninguna ley con respecto a establecer una religión, ni prohibirá el libre ejercicio de la misma, ni coartará la libertad de expresión ni de la prensa; ni el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y de pedirle al Gobierno resarcimiento por injusticias.
(Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU., ratificada el 15 de diciembre de 1791.)
Al que no le guste que mire p´a otro lao.
MEAPILAS
@harald
Vayamos por partes, a ver si consigo hacerme entender.
Con mi patrimonio ya estoy pagando mis creencias; la diferencia es que no me cuestan 10.000 euros de una sola tacada. Pero a la larga, quizá me están costando más.
Libertad de expresión no significa que alguien pueda decir todo lo que piensa; no se puede faltar al respeto, obviamente. Pero no quiero ir por ahí.
La expresión no solamente es lo que se dice, sino también lo que se hace. Habrás oído hablar del “lenguaje no verbal”. No es permisible que alguien, mediante gestos, enerve a las masas, por ejemplo. Tampoco se puede arengar a las masas a cometer actos vandálicos. Ya ves que libertad de expresión no es exactamente poder decir lo que se piensa o lo que se quiera (que para el caso es lo mismo).
No es comparable la repulsa a un acto que la ley juzgue como falta o delito con la potestad de apagar la tele. Pero si no te gusta la ley, siempre puedes cambiarla. Ya conoces el camino…
Los dos puntos que citas se enmarcan dentro de otras normas más generales dentro de esa misma Constitución. No puedes sacarlas de contexto alegremente. Por ejemplo, están prohibidas las asociaciones paramilitares (es delito). Luego la libertad de expresión no es invocable por quien comete el delito de crear una asociación de este tipo.
En definitiva, no todos podemos en todos los casos ampararnos en el derecho a la libre expresión.
Piensa que el señor Di Canio, quien parece añorar los tiempos del fascismo en Italia, tal vez los añore precisamente porque no los ha vivido. En democracia se le permite realizar saludos fascistas. Sin embargo (ya lo he dicho en el artículo) en la dictadura fascista de Mussolini no se le hubiera permitido realizar ningún otro tipo de saludo; y menos aún uno que significase ir contra ese régimen.
Parece que hay una confusión en lo que a la multa de Paulo Di Canio se refiere. Ningún poder político ha multado a Di Canio por aquel saludo. Los 10.000 euros de multa se los han impuesto desde el estamento deportivo. Y ello por algo muy simple. Dentro de esa sociedad a la que Di Canio pertenece hay unas normas muy concretas (las cuales me parecen bien). Vienen a decir que no se realizará ninguna proclama política aprovechando la difusión mediática de los actuantes. Eso es positivo, para evitar mezclar el deporte con la política (que es lo vengo demandando en varios artículos como el de hoy). Di Canio, como miembro de esa asociación (asociación deportiva, llámese club, federación o UEFA) no ha respetado las normas que le son propias y son los mismos poderes deportivos los que le imponen la multa, que por lo visto ha pagado sin decir ni pío (para poder seguir jugando, obviamente).
Insisto; en democracia se le permite a Paulo Di Canio saludar a lo fascista. ¡Qué le vamos a hacer! Y en efecto, no quiero que vuelva (ni donde yo vivo, ni en los países limítrofes, ni en los países de mi entorno) ningún régimen fascista.
A mí no me gusta, y no quiero mirar para otro lado. Protesto enérgicamente y comunico mi parecer (porque me lo permiten todos esos artículos que has citado) contra el resurgir de ideas totalitaristas.
Por cierto, meapilas no creo que se me pueda aplicar a mí precisamente. Y menos aún por este artículo que habla de política y de deporte. Las palabras tienen un significado acotado por los diccionarios.
Me es grato saber que me lees; agradezco la molestia que te has tomado en postear; y siempre es un placer responder a tus críticas. Un saludo.
menos “fluareo” y más intento de “peízo”, he dicho.
Que salude como le de la gana.
Saludar no es incitar hacia actos vandálicos. Ahora resulta que si saludo con la mano, como se hahecho desde el paleolítico, significa fascismo= que viene el lobo totalitario…. Uy, me meo en las bragas, porque en esta memocracia ya nadie quiere llevar calzoncillos(será que como la mujer lleva puestos los pantalones…)
Y creo que he leido y visto más que tú eso que alegremente llamas fascismo. Hay que conocer para hablar, tal vez… pregunta cuántos comunistas han leído a Marx, Trotski, o al pobre Che que nada escribió(hasta la frase de morir de pie es plagiada…).- Lamentable.
Como conclusión, no veamos en un gesto el apocalipsis.
Uy que malo me he vuelto, me voy a la calle a ver si mato unos cuantos inocentes… PANOLI, lo buscas en tu diccionario…
LIMPIA, FIJA Y DA ESPLENDOR…
Y por si quedase alguna duda de mi parecer, sigo deixendo e fazendo lo siguiente:
Condeno todo tipo de xenofobia y odio a cualquier raza; amo las razas como parte de la Naturaleza y deseo su diferencia y su existencia. Por lo tanto, condeno de forma tajante toda violencia ejercida por meros motivos de pertenencia a una raza, religión, etc…
Amigo harald50, sí que creo que necesitas un poco de aire. A ver si esa vuelta por la calle te despeja un poco las ideas. Además, yo no he dicho que ese gesto fuera fascista. He transcrito lo que se ha dicho; y se ha dicho que era un gesto fascista. Yo sí que he dicho que ese gesto, “ese concretamente”, me parece que no puede ser llamado saludo fascista. Y vas y te mosqueas conmigo.
Pero es que además, no sé qué tiene que ver el culo con las témporas.
Sigo diciendo que me gusta vivir en paz y con paz en los países de mi alrededor, cosa que no se consiguió con esos regímenes totalitarios. Pero ya que condenas la violencia por motivos racistas, creo que también podías anticiparte un poco y condenar todo aquello que pueda desembocar en violencia racista. Esperar a que se produzcan actos violentos de las masas, o de varios contra uno, como que es ponerse la venda después de la herida.
Y tampoco creo ser un panoli; la prueba es que no me dejo engañar con tu cacareo agonístico.
Harald50 ha puesto a hervir demasiado el agua…
Tomemos las cosas con la debida tranquilidad de espíritu y ánimo que luego pasa lo que pasa: úlceras, estreñimiento, infartos, quemaduras….
He mirao un par de veces al tipo éste que se viste de futbolista por los pies, pero que lo mismo podría vestirse de centurión romano. Si saluda o no al estilo fascista, es un tema menor. Lo grave, creo modestamente, es que te encasqueten un multón por ese gesto. ¿Si se hubiera despedido del campo levantando el puño y cantando la Internacional, también habría habido multa? ¿Y si lo hubiese hecho cantando La Traviata? Francamente, viendo lo que se ve y oye en un campo de fútbol (desde la vociferante grada a los patateros que le dan caña a la pelota, pasando por los poco objetivos medios de propaganda y comunicación y acabando con la pandilla de dirigentes que viven del deporte a cuerpo de rey), lo del brazo estirao de este tipo es de cuento de hadas: una tontilanada.
En el circo romano los únicos inocentes eran los leones. En los campos de fútbol actuales, no sé si lo serán los recogepelotas. Me mojo un poquito, aunque sea en pleno invierno: me dan repelús todos los fenómenos de masas, en los que los individuos se dejan llevar por el aura colectivo del evento. Si asocio a algo los sistemas políticos “más” totalitarios es a la utilización de las masas a través de los grandes actos: desfiles, grandes manifestaciones, aclamaciones masivas de sí, señor… Empiezo por esta prevención o prejuicio y es que veo a quince tíos diciendo todos las mismas palabras, y ya empiezo a dudar de que aquello sea natural y hasta democrático. Siempre hay que disentir del otro, aunque sea un poquillo…
No sé, por cierto, quién es más meloncillo: si el jovenzuelo Di Canio o el abuelete Bendit. Al final, los extremos suelen juntarse por esas cosas divertidas de la evolución cangrejil. Que ladren ambos, pero que no nos hagan pelearnos ni perder el rumbo a quienes bastante tenemos con aguantarlos porque son ricos, famosos, y tienen siempre un micro y una cámara para recoger cualquier ventosidad que se les ocurra.
Educación y respeto hacia el otro, amigo Harold50. Llenemos de eso nuestra libertad de expresión. Por que sin ello, la expresión se convierte simplemente en intolerancia y la libertad en pura farfolla.
PD- Farfolla: cosa de mucha apariencia y de poca entidad. (Eso dice mi diccionario de la Lengua, aunque como es de una edición muy vieja, no sé si ahora los nuevos aires académicos políticamente correctos le habrán dado otro significado más ligth. Que tó pué sé).
@ Juan Puñetas
La verdad es que el tal harald50 es un amigo. Pero ya ves cómo me tratan los amigos en público. Te puedes imaginar cómo lo hacen en privado. ;-)
Yo también pienso que el gesto de Di Canio, y así lo he dicho, es un saludo con la mano un poquitito tensa. Es más, he revisto ese trozo del vídeo y me da la sensación que el tipo tensa un poco la mano, se acuerda de los diez mil euros, y automáticamente destensa la mano, ja ja.
La verdad es que la vez anterior sí que la armó. Pero como digo más arriba, creo saber que ningún poder político le sancionó por eso, sino fue un asunto meramente de disciplina deportiva, por mezclar política y deporte.
Y tienes razón, con el lío éste que me ha montado harald50 ha pasado desapercibida la propuesta del eurodiputado. Otra forma de mezclar agua y aceite, o política y deporte. Con la diferencia de que los primeros no se dejan mezclar y los segundos no se deben mezclar. Pero poder, lo que se dice poder, sí se puede. ¡Vaya que si se puede!
Estos políticos no entenderán nunca lo que significa el deporte. Son dos mundos paralelos que ni siquiera convergen en el infinito. Los principios que los rigen son antagónicamente opuestos (¡y ole la redundacia!).
Esta aguja de bitácora siempre excusándome… ya no me tomo más cafés, te los tomas tú solo, –rabieta–
Y volviendo al turrón: El Bendit en el 68 sólo fue el representante de algo que no fue, pero él si que ahora es el acomodado sillonero contra el que decía luchar. Es que la calle agota. Con ese sueldo de 7000€ al mes de eurodiputado se ven las cosas de otra manera.
PD. no hay más cera que la que arde
viva el puto di canio…es el puto amo