Hoy vamos a dedicar unas pocas líneas a comentar 3 noticias que hemos visto por ahí. Las hemos escogido por ser curiosas en sí mismas y por haberse producido en un contexto deportivo.

La primera la encontramos en la magnífica bitácora Minuto 91.

Un árbitro bosnio agrede duramente a un jugador con una patada

El árbitro bosnio, Dusko Pekija, podría ser sancionado por un año al propinar una patada a un jugador, que le supuso la inconsciencia durante varios minutos, en un partido de máxima rivalidad en Sarajevo.

El colegiado arbitraba el derbi entre el Sarajevo y el Zeljeznicar, cuando algunos jugadores del Sarajevo fueron a protestar por la no señalización, a su juicio, de un penalti. En dichas recriminaciones, uno de los jugadores dio una patada al árbitro y éste respondió a su vez con otra, dejando al jugador en cuestión, Samir Saric, tendido durante algunos minutos.

Tanto el jugador como el árbitro podrían ser sancionados durante un año, según ha asegurado Slavica Pecikoza, portavoz de la federación bosnia de fútbol.

El partido de copa fue suspendido automáticamente y, mientras tanto, el Zeljeznicar ganaba por 1-0.

Pensamos que si en la vía pública una persona que es agredida y se defiende utilizando medios proporcionales al ataque sufrido no puede ser condenada, y lo mismo ocurre en el ámbito laboral, no vemos qué pena se le puede hacer pagar al árbitro.

Que no escarben mucho, no vaya a ser que las federaciones tengan la obligación de garantizar la seguridad de sus afiliados. Y que a una denuncia del árbitro bosnio ante la Unión Europea se vean obligados a poner escoltas o guardaespaldas a los colegiados.

Ya ha ocurrido antes que ante la denuncia de un particular la Unión Europea ha trastocado todo el entramado deportivo. Ya, ya; para eso Bosnia y Herzegovina tendría que pertenecer a la Unión Europea… Pero cualquier día esta noticia se da dentro de nuestras fronteras, no vayamos a pensar que se trata de una noticia exótica.

Hombre, no está bien que un árbitro noquee de un middlekick a un jugador, pero ¿está bien que un jugador deje cojo a un árbitro y éste no pueda hacer nada más que dejarse golpear? Aquí algo falla.

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La segunda noticia tiene tanto de pintoresca como de dramática, y la hemos encontrado en Periodista Digital. En el enlace se proporcionan un par de documentos gráficos.

BERNABÉU / El británico Mark Roberts dice que le robaron todo

¿Dónde está mi cartera?
Por Adrián Ramos | Periodista Digital
Lunes, 21 de noviembre 2005

Le está bien por caradura. El británico Mark Roberts, que ha convertido la gracia de ponerse en cueros y darse una carrerita ante los fotógrafos, en los espectáculos públicos, se quedó sin cartera, sin reloj y sin ropa. Su operación streaker en el Benabéu ha sido la más larga de su vida. Desde las 9 de la noche, cuando se tiró al campo, hasta las 2 de la madrugada, cuando lo soltó la polícia y se metió en un Holiday Inn, estuvo en pelotas. Llegó al hotel tapándose las vergüenzas con una banderita. Y no por gusto.

Cuenta que antes de slatar al cesped, ya con el cuerpo decorado con la pintada ‘Galactic assh’, que traducido al castellano quiere decir algo así como “culo galáctico”, dejó todas su pertenencias bien apiladas en un montoncito.

Hizo el número, fue detenido y a la hora de recoger sus ropas, no había nada. Ni siquiera cartera o pasaporte.

Lo llevaron a comisaria, estuvo allí un buen rato y cuando lo soltaron -igual que había entrado- tuvo que demabular desnudo por la calle, hasta que un viandante le dio unos euros para que se pagase un taxi.

Antes de abordar el avión rumbo a su Liverpol natal, en la comisaria de Barajas, puso una denucnia por robo.

Dice que está muy disgustado pero, afortunadamente para él, no se acatarró.

El periodista trata la noticia con un deje de frivolidad que creemos poco apropiado. Ya comienza la crónica con una opinión personal. Pero en fin, sobre esto de las modas periodísticas y las informaciones rosáceo-amarillentas no vamos a decir más, que entre los periodistas existe el corporativismo y este año se han sumado (bienvenidos sean) a esto de las bitácoras deportivas un ramillete selecto de profesionales de la pluma y la opinión.

Lo cierto es que el súbdito de Su Graciosa Majestad ha comprobado en carnes propias que “Spain is different”. Alguien se lo llevó todo, incluso la ropa interior, lo cual nos hace suponer que el móvil no fue el robo (únicamente) y que el gracioso decidió tomarse la justicia por su mano.

Mal uno y mal el otro. Por cierto, que los gayumbos deberán aparecer tirados por alguna esquina del Bernabéu. Tal vez los veamos subastados algún día de estos en e-Bay.

Los comentarios más sesudos que se hacen en la web de la noticia versan sobre la responsabilidad policial de devolver a la rúe en cueros a una persona. Un punto sí añadiremos; es diferente que uno salga por propia voluntad así a la calle (cual ha sido este caso) a que a uno lo desvalijen en contra de su voluntad. Como acertadamente apunta uno de los comentaristas, la nueva legislación ha despenalizado el desnudo.

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La tercera noticia es también un tanto simpática. Nos hablan en 20 Minutos de la vestimenta utilizada por un patinador para conseguir un título mundial (foto en la noticia).

Patinador de otra galaxia

Redacción. 22.11.2005 - 02:03h
Vestido como si de un astronauta se tratara, el canadiense Jeremy Wotherspoon compitió en la prueba de los 1.000 metros de patinaje de velocidad, en los mundiales.

Nos viene a la memoria la expectación que levantaron en su día aquellos cascos ciclistas diseñados aerodinámicamente para las contrarreloj.

A buen seguro que en la extinta bitácora deportiva Moda y Deportes le hubieran dado el tratamiento técnico que se hubiera merecido el asunto. Una lástima que esa ciberbitácora haya quedado estancada. ¿Se extrañan por el término ciberbitácora? Perdón, pero es el término que recomienda el novísimo Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) en la entrada “bitácora”, aunque curiosamente no hace mención a él en su articulado. Cosas de la RAE.

Pero esto de que la tecnología nos sorprenda con indumentarias especialmente diseñadas para deportes concretos cada vez es menos sorpresivo. Recordamos también el mono exhibido por algunos corredores en pruebas de velocidad en atletismo, o el traje con “piel de tiburón” confeccionado ex profeso para las pruebas de natación.

Creemos que esta tendencia, lejos de ser una moda o/y un reclamo publicitario, es positiva para el deporte y para el espectáculo que brinda. En una realidad como a la que hemos llegado, donde una plusmarca mundial vale un dineral y se plasma en lo que dura un pestañeo, no es de extrañar que por muy extravagante que pueda resultar una prenda deportiva, ésta sea utilizada por los deportistas si con ella tal vez consigan arañar esa centésima al cronómetro.

Salvo para los carcamales dirigentes de la FIFA que se oponen por sistema a cualquier avance tecnológico. Eso sí, el chip en el balón ha sido aprobado de modo experimental después de que algún colectivo forzara la situación.

24 de noviembre de 2005