Pastel presupuestario
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federaciones
Decíamos en nuestro artículo de ayer que dejábamos para hoy el asunto presupuestario, y no lo hacíamos con ironía. Analizaremos aquí cómo las reticencias a la creación de nuevas federaciones españolas es un asunto económico principalmente.
Los Presupuestos Generales del Estado son, de alguna manera, fijos. Es decir, se estima que el Estado va a percibir, por diferentes vías, una cantidad de dinero dada y esa previsión se reparte para cubrir las necesidades del Estado. Una vez aprobado el presupuesto nacional, éste no es susceptible de ser ampliado.
La cantidad que el Gobierno asigna a cada Ministerio, y la que éste asigna a cada Secretaría de Estado, es proporcional a los intereses y expectativas despertados.
El Consejo Superior de Deportes (CSD) es una Secretaría de Estado. En un lenguaje no formal podríamos decir que es un mini-ministerio para el deporte.
El CSD recibe una asignación presupuestaria para atender sus previsiones. Las subvenciones para las federaciones españolas suponen un porcentaje de la cantidad final asignada al CSD.
Vemos pues que desde un principio el dinero que irá a cubrir las necesidades de las federaciones españolas será un porcentaje del que recibe la Secretaría de Estado, que a su vez es un porcentaje del asignado al Ministerio de Educación y Cultura donde se encuentra encuadrado el CSD. Así, la cantidad que irá a cubrir los gastos federativos es una cantidad fija.
Es decir, no habrá más dinero para el apartado federaciones españolas porque haya más federaciones. Cuantas más federaciones haya, menos trozo del pastel que toca a cada una.
El reparto económico entre las federaciones es proporcional a una serie de baremos tenidos en cuenta. El número de licencias (practicantes), si la modalidad es olímpica, si está reconocida por el COI (aunque no sea olímpica), éxitos deportivos internacionales… En realidad estos baremos se retroalimentan (se refuerzan a sí mismos), recibiendo más las que más tienen, lo que, por otro lado, y desde una perspectiva simplista, es congruente. Pero eso será tema para otro día.
Volviendo al tema principal, ¿a quién le puede interesar que no existan más federaciones españolas? Sería lógico pensar que a las federaciones españolas ya existentes, y entre éstas, a las que más reciben, puesto que en buena lógica serán las que más noten los recortes.
Existe un órgano colegiado dentro del organigrama del CSD que es la Asamblea General del Deporte.
Entrando en el enlace propuesto podrá comprobar nuestro gentil lector cuáles son las funciones de este órgano consultivo.
Pudiera parecer que son banales, pero repasémoslas:
Artículo 3. Funciones.
Son funciones de la Asamblea General del Deporte:
- Asesorar al Presidente del Consejo Superior de Deportes en las materias deportivas que éste le encomiende.
- Realizar estudios e informes sobre los aspectos concretos de la actividad deportiva que se le encomienden.
- Emitir informes sobre aquellos proyectos de disposición que le sean solicitados.
- Elaborar una Memoria anual que recoja la actividad deportiva general española en el último año transcurrido.
- Cualesquiera otras que puedan encomendársele por el Presidente del Consejo Superior de Deportes.
Comprobamos que el asesoramiento al Presidente, órgano decisorio en la Secretaría de Estado, se basa en informar de la viabilidad de algunos proyectos.
Proyectos tales como la constitución de nuevas federaciones españolas. Un informe desfavorable de la Asamblea General del Deporte, o por mejor decir, de la comisión técnica que quede encargada de elaborar el informe, será una sentencia que el Presidente no rebatirá.
A no ser que alguien muy influyente e interesado llame al Secretario de Estado para indicarle la necesidad de autorizar la constitución de una federación española de deporte de raqueta, por poner un ejemplo que nos cogió a todos desprevenidos en su día, dado que se autorizaba su constitución a la par que la extinta Agrupación Española de Kickboxing era promovida a federación española.
Al igual que esa federación española siguió otro cauce diferente a los innumerables trámites que hubo de seguir la agrupación española citada para que fuera aceptada su promoción a federación española, una de las primeras “federaciones dadas” (como se dice en el argot) en este siglo también sufrió una constitución fulminante.
[En España, una de las vías para constituirse en federación española es permanecer como agrupación de clubes de ámbito nacional durante un periodo de tiempo indefinido en el que la entidad deportiva es tutelada por el CSD; otra vía es segregarse de una federación española pre-existente (Real Decreto 1835/1991, sobre Federaciones Deportivas Españolas; Capítulo II)].
Retomando el hilo de nuestro argumento, y concluyendo ya, la falta de solidaridad entre las modalidades deportivas, más bien entre sus federaciones nacionales, se resume en una voraz lucha por el pastel presupuestario. «Cuantos más seamos a menos tocaremos», parecen pensar los presidentes federativos, puesto que el pastel no será confeccionado en función del número de comensales. A esto se le llama elitismo.
En la composición de este órgano consultivo que se ha dado en llamar la Asamblea General del Deporte, los presidentes de federaciones españolas son mayoría aplastante [Artículo 2.e)]; y eso sin sumar a los representantes de las ligas profesionales, que a buen seguro mantendrían los mismos criterios que sus respectivos presidentes.
7 de octubre de 2005
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Yo, de mayor, quisiera ser presidente de una Federación Española o Autonómica de algún deporte, aunque sea el tiro de naranja. Francamente, los envidio. Se suelen eternizar en los carguetes, la culpa del desastre deportivo (de haberlo) es de los técnicos y deportistas y su vida profesional se mueve de viaje en viaje y de comida en comida. No es que sean tópicos, es la cruda realidad. Porque, en mis muchos años de espectador apasionado pero crítico del mundo deportivo (y no incluyo sólo al español) qué poquitos he visto que se hayan largado con pelo fresco hartos del carguete.
Lo que dices yo lo condensaría diciendo que las federaciones españolas se convierten en juez y parte. ¿Cuál es la cantidad menor cantidad de dinero que recibe una federación española? Tomémosla como mínimo a aplicar a una nueva federación. ¿Qué pueden ser? ¿Cincuenta millones de pesetas o, lo que es lo mismo, trescientos mil euros? Pues esa cantidad supone más menos unas ochocientas mil pesetas por federación española (4.800 €). Como no le van a restar a todas por igual, se supone que lo prorratearían entre lo que percibe cada una en estos momentos. Así, al fútbol tal vez le supuesieran cinco millones de pesetas menos. Pueden parecer pocos en proporción a lo que percibe el fútbol, pero desde luego, esos ficticios cinco millones ya están asignados a la dieta de alguno. El atletismo aún percibe una subvención mayor que el fútbol… El baloncesto, balonmano, voleibol, vela, golf… ¡Quia! No, no van a dejar que se les escape ni un céntimo. Quizá haya más solidaridad en la colombofilia y en la petanca a la hora de permitir que haya una nueva federación española. Siempre será bienvenido alguien que viene a reforzar los deportes minoritarios frente a las federaciones de grandes presupuestos. Excelente artículo.