Mascotas más caras
Miércoles, 26 de Octubre de 2005 |
la aguja |
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reflexiones y observaciones
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Poco a poco se ha ido imponiendo la creación de mascotas ligadas a los grandes eventos deportivos. Ya no es suficiente un logotipo ni un lema diferenciador. Hace falta también una mascota. El motivo es evidente: merchandising. Pero las mascotas de los grandes eventos dejan mucho que desear.
Vamos a repasar únicamente las mascotas de los Juegos Olímpicos y las de los Campeonatos del Mundo FIFA, por ser los dos mayores eventos de repercusión mundial, dejando aparte las finales de deporte profesional USA.
La primera mascota en unos Juegos Olímpicos se vio en 1972 en Munich. La FIFA ya había comenzado con este juego de las mascotas en 1966, tan sólo seis años antes.
Pero antes de dar nuestra opinión sobre este complemento paradeportivo, por favor, vean todas las mascotas olímpicas y mundialistas:
En este último enlace deberán ir entrando en cada enlace propuesto a los Juegos Olímpicos correspondientes, pero no pierdan tiempo buscando mascotas antes de Munich 1972.
Todas las mascotas son algo flojitas. Y para “flojita” vean ahora la mascota que para el año que viene han dispuesto en Alemania. Se la presentamos aprovechando un post de nuestro amigo Leonardo en su blog Misceláneas del Fútbol
En descargo de las primeras mascotas, allá por los ‘60 y los ‘70 podríamos alegar que eran algo accesorio en lo que no se reparaba, ocasionando muy posiblemente un gasto poco rentabilizado.
Pero viendo el volumen de merchandising que mueven hoy en día estos objetos ya podrían dedicarle mayor presupuesto a su diseño.
Nadie podrá aseverar que son feas, puesto que para muchos “la arruga es bella”, como sentenció el diseñador español Adolfo Domínguez, y donde unos ven fealdad otros aprecian belleza e incluso arte.
Pero da la impresión de que cualquier cosa vale. Total, estas mascotas se van a vender igual independientemente del presupuesto destinado a ellas. Para qué encomendar su diseño a los profesionales, lo que encarecerá su coste y reducirá sus beneficios.
Así pues, hagamos un concurso en el que todo el mundo pueda participar y al autor del diseño elegido le regalamos un par de entradas para la final. Y ¡hala!, a correr; y ¡qué grandes somos!, que nos acordamos de los diseñadores noveles.
Quizá estemos siendo demasiado rigurosos. Tal vez hubiera que tener presente que cada mascota debe ser juzgada con los ojos de la época en que fue creada, y no con los ojos de quien las ve 20 ó 30 años después.
Pero los que hemos vivido y guardamos memoria diáfana desde Mexico 1970 en el apartado olímpico y Munich’72 en el apartado mundialista FIFA, sí podemos decir que de cada evento que hemos vivido recordamos lo anodino de sus mascotas.
Salvando el mundial de España’82, que de anodina no tuvo nada. Aquella horrenda mascota creaba pavor entre los niños españoles, víctimas, recordamos, de una serie televisada de dibujos animados en la que Naranjito, que así se llamaba el engendro y Citronio, un amigo íntimo del mismo, personaje encarnado por un limón,…
Para qué seguir. Nos van a perdonar ustedes, pero renunciamos a despertar el síndrome de horror cosmogónico que se vivió en aquel año por culpa directa de estos personajes. O por culpa de la serie televisiva.
Recuerde nuestro amable lector que en aquellos años solamente emitía TVE, y lo que hoy se llama La 2 emitía en un horario restringido que iba de media tarde a media noche. Y nuestros “Comité de Sabios” de la tele de aquellos años nos bombardeaban con aquella serie los sábados a la hora de comer. ¿Quién podía sustraerse a visionar aquél bodrio?
Finalizada nuestra particular vendetta con estos personajes salidos del “baúl de los recuerdos”, concluimos que a las mascotas deberían dedicarle más atención.
Quizá sea que están dirigidas a los niños y nosotros hayamos perdido esa sensibilidad infantil. Pero precisamente por eso, por estar dirigidas a los niños, podían imbuirles algo más de carácter a estas mascotas.
Ese león alemán para el 2006 no parece tener espíritu de sacrificio, capacidad de sufrimiento y afán de superación, las tres “eses” necesarias en el entrenamiento deportivo.
Posdata: que nadie nos tilde de chovinistas, pero el correr del tiempo ha demostrado que el mejor diseño de todos, olímpicos y mundialistas juntos, ha sido el de Xavier Mariscal.
26 de octubre de 2005
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de un descreído del deporte




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En efecto, las mascotas suelen ser infantiloides y horribles. Además de inútiles, porque vamos a ver: ¿para qué demonios sirve una mascota? Todavía el logotipo visualiza con rapidez el evento deportivo, se pone en los comunicados de prensa y en las esquinas de los periódicos. Las mascotas sólo mueven a la conmiseración o al pasotismo. Yo me muevo en el primer ámbito, pero no sé si es peor el segundo. Porque no hay nada más lastimoso que inventarse algo para llamar la atención y que luego pase completamente desapercibido.
Pues el tema de las mascotas es una muestra más de lo que es una sociedad de consumo y hasta dónde somos manipulados. En principio una mascota es algo innecesario, y así surgieron. Pero está claro que alguien va a comprar mascotas, aunque sea como regalo para un tercero. Es un accesorio superfluo e inútil pero que deja dividendos. Este artículo está traído aquí muy por los pelos. Tan sólo pretendía dar esa imagen de consumidores manipulables que somos los humanos. La psicología social al servicio de la estrategia comercial.