Leyendo el ultimátum que la AMA ha dado a la FIFA yo también pensé que la cosa iba en serio. Pero tras una pausa y con la reflexión adecuada cualquiera se da cuenta de que esta guerra se resolverá con fuegos artificiales.

Analicemos… Pero antes he de decir que no entiendo el modo de redactar las noticias de las agencias. El último párrafo me ha dejado perplejo. Tras lo trascendente de la información que sirven, a renglón seguido nos informan de una trivialidad como es la instauración de la oficina de la AMA en Montevideo para América del Sur.

Y esa traducción literal del anglosajón… “Ellos recibirán”, “si ellos no cumplen”. Tal vez tenga que ser así, pero después que nadie se sorprenda si algún colegial imberbe metido a reportero en algún diario con prisas quiere dulcificar la traducción y comete algún error complicando algunas frases.

Volviendo a la guerra de las multinacionales éstas, decía que no me parece que vaya a ir muy lejos este cruce con balas de fogueo.

Ni la AMA va a poder cargarse ningún evento de la FIFA (y ambos lo saben), ni la FIFA va a poder seguir indefinidamente haciendo lo que le sale del forro de sus caprichos.

La AMA está necesitada de reafirmación. Pero forzar las cosas puede hacer que pierdan la credibilidad ganada. Y en esta ocasión se arriesgan amenazando con algo que no les corresponde.

Se lanzan con amenazas como la de apartar a la FIFA de los Juegos Olímpicos (JJOO), cosa en la que el COI no se ha pronunciado. La AMA ha sido creada a instancias del COI y otras instituciones. Pero de ahí a decirle al COI que se van a cargar uno de los considerados, para medio mundo, platos fuertes en los JJOO, va un trecho.

Y un patinazo a estas alturas puede ser peligroso para la AMA y para el gran trabajo que están llamados a hacer. Aún no tienen ese poder de decisión.

Y no contentos con esto, se lanzan y amenazan con el mundial de fútbol sobre la base de que el gobierno de Alemania ha firmado el acuerdo internacional antidopaje y “podría” no autorizar torneos FIFA en su territorio.

Ya; y los alemanes se han vuelto idiotas de repente y van a tirar por el retrete el dineral que se han gastado y dejar de percibir los beneficios (no todos en metálico) que están esperando obtener a cambio de su esfuerzo.

De verdad que estos de la AMA parece que creen en los “reyesmagos”.

El plazo acaba en septiembre, justo tras un mes inhábil para tres cuartas partes del mundo. Las federaciones de deportes olímpicos no van a forzar a la FIFA a nada. Cada cual tiene sus propios problemas y no van a buscarse un enemigo tan poderoso como la federación de soccer. ¿Quién le va a poner el cascabel al gato?

Por otro lado, la FIFA debe comenzar a ponerse al día en materia de sanciones antidopaje. Pero de los seis meses que tienen aprobados, a los dos años que les pide la AMA, hay todavía un abanico muy grande para negociar. Y si no, al tiempo.

Estos de la AMA me recuerdan al chaval del anuncio, aquél que decía que si no le daban la bicicleta llamaría a su primo el bebedor de zumos.

17 de mayo de 2005   buzón de alcance