Esto no es serio
Hay 5 comentarios »
http://www.agujadebitacora.com/2005/05/esto-no-es-serio/trackback/
sociedad | investigacion | ciencia
Aún después de un par de horas de leer este artículo sobre la influencia del color rojo en la competición no salgo de mi asombro. Una cosa es que se investigue y otra que se derroche dinero público. Me explico.
Me gustaría saber, y trataré de conseguirlo, quién ha subvencionado esta investigación. Porque ninguna empresa privada consentiría en gastar su dinero sin propósito alguno, sólo para que media docena de investigadores con batas blancas sigan percibiendo un sueldo.
Voy más allá. Supongo que alguien habrá autorizado esta pseudo-investigación. Es de suponer que los mismos que la han realizado se hayan autorizado a sí mismos.
La noticia solamente informa de que una estadística es la que sugiere que el color rojo da primacía en las victorias. De investigación seria, nada de nada. Que si la testosterona, que si un efecto inhibidor, que si los animales, que si las mujeres no perciben el rojo como color de supremacía. Todo ello solamente configura una sarta de suposiciones.
Cuatro deportes de combate han sido testeados. Tan sólo cuatro disciplinas y en unos únicos Juegos Olímpicos. Ni tan siquiera se han tomado la molestia de investigar en todo el historial olímpico. Sin embargo se han lanzado al ruedo de la publicación para hacernos llegar sus conclusiones.
Cualquier colegial de la ESO (uno que estudie un poco, claro) habría llegado a las mismas conclusiones que estos afamados investigadores que incluso publican muy ufanos en una prestigiosa revista llamada Nature. Pues creo que el prestigio puede perderse dejando que se filtren cosas tan poco serias como ésta.
El segundo párrafo del artículo es “demoledor”:
“Hemos demostrado, especialmente en los deportes competitivos y de combate en los Juegos Olímpicos, que el rojo parece conferir una ventaja a los individuos que lo usan” […]
“Hemos demostrado (…) que parece conferir”. Esto es una burla al rigor científico. Así, como suena. Es indignante. Y seguimos: “Se desconoce cómo el rojo otorga una ventaja competitiva (…)”. Lo desconocen pero sin embargo sí publican un artículo en una revista, posiblemente buscando algo de “familla”, o una justificación tal vez.
Vamos a ver, hombre, que de deportes de combate sé un poquito. Tanto en boxeo, como en taekwondo, como en ambas especialidades de lucha, se utilizan únicamente dos colores. El rojo y el azul. Así pues, si no era el rojo, hubiera sido el azul. Y nos hubieran dicho que las cualidades del azul, cualidades como absorber o envolver, o la flexibilidad o la ambigüedad, neutralizan al rojo y hacen de la estrategia de no-oposición del azul una estrategia victoriosa.
Y más: “De igual manera podría afectar algún nivel de supresión en su opositor”. Otra vez el condicional “podría“. Esto no es una investigación en regla. Yo esperaba que me hablaran de pruebas de laboratorio, de pruebas de campo, de estudios psicológicos, de cómo reacciona el cerebro ante ciertos estímulos visuales… Y solamente exponen los datos de una estadística. Y de una estadística sesgada.
Al final acaban sacando los pies del tiesto y pretenden extrapolar este asunto del color rojo al fútbol, donde la gama de colores utilizados es mayor, por lo que el porcentaje de victorias estará más repartido.
Tras la lectura de esos tres últimos párrafos, en España nos entra una risa tonta. Porque la selección española viste de rojo habitualmente, y no se come una rosca habitualmente.
Sólo me queda aportar una última reflexión. Que en los deportes de combate se sustituya el rojo por el verde, por ejemplo, para que ningún competidor tenga ventaja estadística.
Eso sí, los daltónicos tendrán problemas para distinguir a ambos competidores. Y seguro que en los próximos Juegos Olímpicos aparecerá una nueva estadística en la que el verde será superior… ¿o tal vez lo será el azul?
Ya lo decía mi maestro: “antes había verdades y mentiras; ahora hay verdades, mentiras y estadísticas”. Lo grave es que una Universidad dedique tiempo, dinero y esfuerzo a estudios como éste. Espero que no haya sido con dinero público.
Mis más sinceras felicitaciones a los investigadores R.H. y R.B. por vivir del cuento. Tal vez si hubieran investigado de verdad habrían visto que, a lo mejor, el color rojo va arriba en el cuadro de combates, y que a los cabezas de serie se les coloca en primer lugar, por lo que se ven encuadrados en las esquinas rojas.
20 de mayo de 2005

Deja tu opinión













