¡Me han robado!
ve al foro ↓
http://www.agujadebitacora.com/2005/03/me-han-robado/trackback/
experiencias y anecdotas
No me lo puedo creer. Me han robado. No es que no me pueda creer que me hayan robado. Los amigos de lo ajeno están siempre a nuestro alrededor, aunque no lleven una pegatina en la frente informando de su condición.
Lo que no me puedo creer es cómo ha sido. He dejado una camiseta de fútbol americano en el vestuario del polideportivo donde trabajo. Una camiseta regalo de un amigo.
Camisetas de fútbol americano no abundan en la zona en la que vivo, por lo que quien se la ha llevado no la va a poder poner en el pueblo. Todo el mundo por aquí sabe que es mía.
La camiseta es blanca blanca con un número 81 azul marino grande grande por delante y por detrás. Llena de logos de publicidad. Es una camiseta que tiene un valor histórico y sentimental. Sentimental pues es el regalo de un amigo que juega con la selección española de fútbol americano. Histórico pues son las que se emplearon hace muchos años cuando Beefeater patrocinaba la liga española de fútbol americano.
No me lo puedo creer. Ha sido una chiquillada; ha sido un capricho. Es una putada.
Lo que me duele es cómo me la han robado. En EL VESTUARIO DE UN POLIDEPORTIVO (encima en el que yo trabajo).
¿Dónde están los tiempos en los que un vestuario era un lugar sagrado? SA…GRA…DO… [según el Diccionario de la RAE: 4. adj. Digno de veneración y respeto].
En aquellos tiempos todo lo que quedaba en un vestuario estaba más seguro que en la caja fuerte de un banco. Y no sólo las cosas materiales. Todo lo que se veía y se decía en un vestuario tenía ese mismo carácter de sagrado. Nadie contaba por ahí lo que había visto ni lo que había oído en un vestuario. Era éste uno de los valores añadidos del deporte.
Pero hoy en día no es así; lo que queda en un vestuario es pasto de los gilipollas que envilecen un lugar donde uno/a se desnuda y deja allí sus pertenencias.
Ni carteras, ni móviles, ni llaves, ni… camisetas. Nada está seguro en un vestuario de los de hoy en día. Es lamentable, es muy triste.
Más de dos mil quinientos años de cultura deportiva tirados por la borda. Desde los antiquísimos Juegos Olímpicos hasta el “mens sana in corpore sano“. Desde las legiones romanas hasta el siglo XX.
Este nuevo siglo ha traído (posiblemente ya estuvieran aquí antes) una recua de bestias con DNI. Gente que se ha acercado a las instalaciones deportivas y que no sabe que la próxima vez les puede tocar a ellos. Pues con actos como éstos, que obviamente quedan impunes, han roto un acuerdo tácito entre hombres (y mujeres). Han roto lo que es un pacto de caballeros (y de damas, por supuesto); se han cargado lo que supone algo así como un pacto de no-agresión. La próxima vez les pueden robar a ellos.
La intimidad del vestuario ha sido mancillada, y éste ha sido profanado, ultrajado… Bueno, tal vez me estoy pasando. Tal vez solamente haya sido el único gilipollas que hay a mi alrededor el que se ha llevado mi camiseta de fútbol americano. No la va a poder poner, ni cerca de mí ni cerca de nadie, pues todos mis amigos están ya sobre la pista.
Por lo menos, el zoquete hijo de su madre que me la ha robado, si no me la va a devolver, que se la regale a una chica bonita para que la lleve como ropa de cama…
(coloca el cursor sobre las estrellas que desees otorgarle y pincha)






Recomienda este artículo
|
![]() Versión imprimible |
![]() Deja tu opinión | |
![]() Leer comentarios |
« Hombre negro, hombre blanco
Las motos son para el circuito »

Recomienda este artículo


















si t vas a referir a las mujeres igualmente no pongas paréntesis y mariconadas aunq quede mal en lo q estás poniendo y sea de muy machos. y por cierto, es una camiseta…jode q t roben, pero más mola la venganza. ahí queda eso.
Vale, Txiki,
pero la venganza, ¿contra quien?; no sé quien me la ha robado; y yo también estoy en contra del lenguaje ese no sexista que me parece más sexista todavía; cuando lo pongo lo hago para que destaque lo que tú dices que es una mariconada; por eso lo pongo.
Salu2
psé, q vas de ways?? pos ala, a seguir con tus mariconadas y con tus juegos de palabras y cosas de esas q nadie entiendo, excepto yo, q soy muy inteligente y “casi” omnipotente; tú serás el puto amo, pero yo estoy a un casi de kitárte el título buajajaja
por cierto, no sabrás quien es, pero los dos sabemos q quien haya sido no tiene muchas luces y se pilla fácil o no? ;)
Hola Luis,
Me solidarizo contigo sobre todo por un motivo: a mi me ha pasado algo parecido.
En mi caso se trataba de una camiseta de la NBA, una camiseta de mi equipo favorito -los Celtics- que me había regalado mi novia para el cumpleaños y que ni siquiera pude estrenar porque me la robaron. Hay mucho sinvergüenza, por ser fino, por el mundo.
Saludos
Dani
PD. ¿Qué pasará si ves al susodicho con tu camiseta por ahí?
Hola Dani,
pues pasará que tras esperar unos días voy a poner la correspondiente denuncia; denuncia que guardaré con mi DNI. El día que le vea iré al policía más cercano con mi denuncia, que tendré a mano, y le pediré que investiguen su procedencia. Es muy posible que quien la tenga la haya recibido como regalo. Ahora, no te puedo decir qué pasaría si quien la lleva puesta es la chica bonita del último párrafo. A lo mejor se la firmo… en la espalda, ¿eh?.
Luis, ya no hay lugares sagrados. Hasta en un cementario te pueden robar la cartera. O un vivo…o un muerto. Si algo abunda en este país son los chorizos con dos patas: los autóctonos y los foráneos. Parece que el terreno invita al delinque. Y da igual que sea una camiseta, un osito de peluche o un pascuero. (En Málaga, por las navidades, el Ayuntamiento pone miles de pascueros para adornar las calles, y cada día debe reponer cientos porque los amigos de lo ajeno se los llevan a su casa. Ya me dirás para qué quieren una planta que cuando pasan los Reyes ya se queda sin hojas). Sólo hay una cosa que el personal no roba ni aunque se pongas un cartelito atractivo diciendo: “Cógeme…”. Los libros. Deja libros por donde quieras, que los volverás a encontrar en el mismo lugar donde los abandonaste. ¡Y sin que nadie los haya abierto para simplemente echarles una ojeada al índice! (Y cuando digo libros, hablo de libros, no de la basura que hoy día publica cualquier meretriz famosilla, cualquier gilipuertas que canta o sale en la tele o las memorias del payaso de turno). Saludos y a ver si hay suertecilla y la camiseta no es de la talla del chorizo o de su jai.
Gracias Juan por tus palabras de aliento…
En fin, que tu comentario me ha recordado que tengo una tablilla (comprada hace años, cuando había tablillas, que ahora no venden más que azulejos, eso sí, más caros) que pone:
HAY DOS CLASES DE GILIPOLLAS: LOS QUE PRESTAN LIBROS Y LOS QUE LOS DEVUELVEN
¡Ahí queda eso! Y que sí, que hice el tonto… El próximo día dejo otra camiseta debajo de El Quijote (por ejemplo); seguro que por no mancharse con el libro dejan la camiseta ahí debajo.