Para algunas personas de vida triste salir en los periódicos se ha convertido en todo un objetivo. Hay que se comporta puerilmente cada vez que una foto suya aparece en la prensa, aunque nunca lo haya hecho como protagonista.

Ni siquiera saben lo que es un dossier de prensa, pero guardan celosamente cada recorte, cada foto… Centran todo su afán en demostrar lo importante que debe ser su vida para el resto de la Humanidad puesto que un medio de comunicación ha recogido su “careto”.

La verdad es que con la proliferación de medios hoy en día es sencillo aparecer en los periódicos. Periódicos locales, periódicos comarcales, periódicos gratuitos, ediciones geográficas de diarios, periódicos o/y revistas de diferentes asociaciones…

En la esfera local es fácil, pues, aparecer en los medios de comunicación si uno dedica sus horas a ganar un dinerito extra ejerciendo de monitor deportivo. Para la sección de deportes siempre hay un par de páginas en estos semanarios entrañables.

El problema que le veo es que con ese afán de salir uno en la prensa se resta protagonismo a los verdaderos artífices de la cosa. De la cosa que ha supuesto que un medio impreso recogiera no sé qué logro del equipo del barrio o del pueblo.

Me estoy refiriendo a los niños y niñas que conforman un equipo. Si hay unos protagonistas, esos son ellos. Pero los monitores con careto se pegan al equipo infantil para salir en la foto y después recortar y guardar su gesta; igual a como lo haría un infeliz. Y no contento aún con ello, aumentan las fotocopias y las pegan en el tablón del polideportivo del barrio para que “todo el mundo” sepa que están allí.

¡Qué trith-te!, que decía un amigo mío. Porque en ese afán por salir en la foto se olvidan de lo verdaderamente importante, y es dejar el protagonismo a los chicos, debiendo quedar el monitor en un plano oculto.

El verdadero premio de un monitor de base no se ve ni se verá nunca; ni tan siquiera deberían dedicarse premios para destacar a un monitor de base como se hace en algunas “martingalas”.

El monitor ya cobra un dinerito por su dedicación, por lo que no hay que volver a premiarle por hacer su trabajo. Y si no cobra dinerito alguno, pues mayor razón para mí, puesto que entonces debería tener más claros sus objetivos en la vida. Si no cobra por filantropía, hecha a perder su altruismo al aceptar el premio.

En lo que a mí respecta, y para dar ejemplo, evito salir en la prensa. Salvo cuando me han hecho alguna entrevista con motivo de la delegación que llevo de flagfootball. No hubiera aceptado el periodista poner en ese momento una foto de mi primo Pepe. La verdad es que nunca me han gustado las fotos de familia.

Pero a éstos en concreto les gusta más salir en el periódico que a un tonto una tiza.

1 de marzo de 2005