La estadística del estadista
Domingo, 03 de Octubre de 2004 |
la aguja |
No hay comentarios
Administraciones publicas
http://www.agujadebitacora.com/2004/10/la-estadistica-del-estadista/trackback/
Tuve un profesor que decía que antes había verdades y mentiras, y que ahora hay verdades, mentiras y estadísticas.
La frase es lapidaria por sí sola. Y no necesita de explicación alguna. Los datos estadísticos no son verdad ni mentira. Simplemente reflejan (o más bien tratan de reflejar) una parte de la realidad.
A mí me gusta utilizar la palabra “lectura”. Existen diferentes lecturas de la realidad. Aunque mejor sería decir de una parte de la realidad; concretamente de la parte de la realidad que percibimos.
O aún habría que decir de la parte de la realidad que creemos percibir. Como observará el lector, este discurso dista mucho de ser categórico. Y es que no se puede ser categórico cuando se trata de analizar un hecho o sucesión de ellos.
En esta vida siempre hay, al menos, dos versiones. Y decir la verdad o mentir forma parte de esta vida. Y todavía habría que explicar que una persona que miente, llamémosle un mentiroso, no es una persona que miente siempre, que miente en el 100% de las ocasiones.
En ese caso sería fácil desenmascarar al mentiroso. Con una sencilla pregunta, tal como se plantea en los problemas de la isla de los caballeros y los escuderos.
Todo esto se enreda aún más cuando el mentiroso (y todos hemos mentido alguna vez) tiene a su disposición toda una variedad de acciones susceptibles de entrar en el terreno de las mentiras: verdades a medias, falacias, distorsiones de la realidad, ocultación de información, ficciones, rumores y tantas otras que al ocasional lector de estas directrices mías le habrán seguro venido ya a la mente.
Y ahora (en realidad hace ya muchos años) llegan las estadísticas. Una estadística no es más que una colección de datos. Lo realmente importante es saber discernir que parte, que visión o que lectura de la realidad es la que pretende mostrarnos una estadística concreta.
Pensemos que una labor estadística ha de ser planificada para obtener una muestra representativa. No creo que nadie cree estadísticas falsas; quiero decir inventadas. Pero sí es posible que el estadístico, inadvertida o intencionadamente, haya realizado un sesgo tal que los datos recolectados muestren una distorsión de esa realidad que pretende reflejar con su estudio matemático.
También deseo hacer notar que una estadística no es siempre un expediente infumable de números y tablas. Existen estadísticas muy sencillas que manipulamos a diario y que todos podemos entender e incluso realizar.
Si nos dicen que un determinado bien de consumo ha subido un 1′7% nos están dando un dato estadístico. No nos están dando un dato absoluto. De este dato no podemos deducir cuánto dinero más nos va a costar el adquirir ese producto o servicio. Necesitaremos otros datos más que complementen al primero, como por ejemplo el precio actual del artículo.
Y aún hay otro dato más que sería necesario para comprender cómo nos va a afectar la subida, tal es la asiduidad con que nos vemos obligados a adquirir el producto o el servicio. Obviamente no es lo mismo una subida del pan o de la leche que una subida del tabaco o de las bebidas alcohólicas, o una subida de los carburantes o de las tarifas de los transportes públicos. E incluso no es lo mismo para todos, pues cada uno tiene unas necesidades diferentes. Hay personas que no beben leche pero sí se fuman dos cajetillas diarias.
En esta línea de argumentación es que quiero hacer yo mi comentario de hoy. Esta semana los medios de comunicación deportivos del país nos han informado de que en los Presupuestos Generales del Estado para 2005 se destina un 3′2% más para Deportes de lo que se destinó en los Presupuestos del presente año.
Buena noticia, al parecer… ¿Sí? ¿Les parece una buena noticia?
Indagando en otros medios de comunicación nacionales, en los de Economía, he obtenido otro dato. Los Presupuestos Generales del Estado han crecido en su conjunto un 5′5% para el próximo Ejercicio 2005.
¿Qué opinan ahora? ¿Ha crecido la asignación nacional para Deportes un 3′2%, o más bien consideran que ha decrecido un 2′3%?
Y aún nos falta otro dato más, pero que no puedo ofrecer pues aún no está disponible. Se trata del IPC del año 2004. Cuando tengamos este índice deberíamos restárselo a los datos anteriores para saber cuál es la subida real en cada apartado. ¿Habrá habido incremento con relación al año pasado o habrá subido el Presupuesto para Deportes por debajo de ese IPC?
Llevamos algo más de 25 años de democracia. A estas alturas me parece que un Gobierno sólido y con carácter no debería caer en estas técnicas de propaganda barata y demagógica. Y lo lamentable es que este sesgo lo vienen practicando todos los Gobiernos, como si de una inercia promovida por los tecnócratas se tratara. Espero que este año sea el último que nos intenten colar un gol por entre las piernas. Ya no estamos tan despistados, ¡hombre…! ¿…O tal vez sí?
![]() Versión imprimible |
![]() Deja tu opinión |
de un descreído del deporte





Recomienda este artículo







Sin comentarios…